31 de diciembre 2012 - 00:20

Zonceras y sandeces de 2012

Juan Pablo Schiavi, Aníbal Fernández, Hugo Moyano, Moria Casán, Mariana Nannis, Daniel Angelici, Elisa Carrió, Mirtha Legrand, Norberto Oyarbide, Mauricio Macri
Juan Pablo Schiavi, Aníbal Fernández, Hugo Moyano, Moria Casán, Mariana Nannis, Daniel Angelici, Elisa Carrió, Mirtha Legrand, Norberto Oyarbide, Mauricio Macri
 
  • «No se puede hacer diagnóstico y comunicación oficial de cáncer y después decir que no era. ¿Nos están cargando? Muy poca seriedad». No le gustó a la excandidata a gobernadora bonaerense Margarita Stolbizer que se cambiara el diagnóstico sobre la salud de Cristina de Kirchner. Fue en enero. 

  • «Caí y me encontré sin querer en el bote». Impresionante defensa del capitán del Costa Concordia que naufragó en enero, Francesco Schettino, al negar que abandonó el barco en medio de la tragedia. «¡Vada a bordo, cazzo!», decían las remeras, que fueron furor en Italia, aludiendo a la célebre orden dictada por el comandante del puerto al capitán del siniestrado crucero. 

  • «La sangre no va a llegar al río. Estas desinteligencias entre Moyano y la Presidente se dan porque los peronistas somos así». Lo dijo en enero el titular del Sindicato de Peones de Taxis, Jorge Omar Viviani. Lo superó la realidad. 

  • «La república está desaparecida, no tiene Justicia, porque la que tiene es sin esqueleto, sin relleno jurídico... Hoy las instituciones están muertas, paralizadas, mucho peor que en la época de María Estela Martínez de Perón». Patético Jorge Rafael Videla en una entrevista al semanario español Cambio 16 publicada en febrero. 

  • «Por favor, dejemos en paz a esos isleños, que tienen muchas más posibilidades que nosotros de llegar a ser un país en serio...». Increíble la periodista Silvina Walger, sobre Malvinas. También en febrero. 

  • «Si esto hubiera ocurrido ayer (por el martes), que era un día feriado, seguramente ese coche hubiera impactado y hubiera sido una cosa mucho menor y no de la gravedad que fue hoy (por el miércoles)...». Lo dijo el exsecretario de Transporte de la Nación, Juan Pablo Schiavi, a poco de ocurrida la tragedia de Once. Se candidateó en febrero a la zoncera del año. 

  • «Él dice que no sabía que eran prostitutas porque estaban todos desnudos en las fiestas». La frase se adjudicó al abogado de Dominique Strauss-Kahn, extitular del FMI, acusado de participar en una red de prostitución. 

  • «No va a ser un buen año para los españoles», les pronosticó a sus coterráneos en abril el presidente de España, Mariano Rajoy, al cumplir cien días de Gobierno. Tras esta revelación, el diario El País editorializó que la Argentina anda «por el mal camino». ¿Y Boston?  

  • «Anoche, a las 5 de la mañana, me desperté, me fui a la cuna de Antonia, la vi tan chiquitita, tan indefensa y no pude dejar de pensar sobre el avance de la inseguridad, sobre los millones de argentinos que viajan indefensos ante la falta de seguridad...». Así se refirió en abril Mauricio Macri en conferencia de prensa a la indignación que le producía la decisión de expropiar YPF. 

  • «El Maestro Amor me pareció un saibabita divino, me encantó en su momento, me pareció un tipo brillante. Durante cinco años lo fui a ver. Luego me di cuenta de que no hay que difundir ningún maestro más, fuera tuyo. Después vinieron acusaciones que nunca se probaron, nunca lo condenaron. La Justicia no lo condenó, ¿quién soy yo para condenar la paja ajena, la viga en el culo propio? Ahora, si yo lo condeno es porque tengo el culo dilatado. La idea es: sé una persona que perdone». En la presentación de su nuevo libro en mayo, Claudio María Domínguez quiso transmitir sus ondas de amor y paz en la Feria del Libro, pero debió responder sobre su pasado. 

  • «Se trata de un error involuntario de tipeo». La explicación que dio en mayo el titular de la Sindicatura General de la Nación, Daniel Reposo, a la aparición de datos falsos en su currículum. 

  • «Fue un error» haber firmado el acuerdo de traspaso del servicio de subterráneos con la Nación, dijo la diputada macrista Gabriela Michetti, sumando su opinión al tema de los subtes. Contradijo así en mayo el eslogan musical de campaña de Macri: «Nada de esto fue un error». 

  • «Vayan haciéndose la idea de que la Argentina tiene que pensar en pesos». Consejo de Aníbal Fernández en junio. Además, agregó el senador, «solamente el 11 por ciento de los argentinos atesora en dólares, el resto no tiene nada que ver con este tema». Un par de días después, en diálogo con Jorge Rial, confesó: «Tengo dólares porque se me antoja y no los voy a vender». 

  • «No sé si me veo como primera dama». Honestidad brutal la de Luciana Salazar. ¿Lo habrá dicho porque no sabe si da con ese rol o porque su novio nunca llegará a ser presidente? Celebró en junio con Martín Redrado nueve meses de amor. 

  • «Me voy a la Eurocopa tras haberse resuelto la situación». Mariano Rajoy, tras celebrar el rescate por 100 mil millones de euros por parte de la Unión Europea, viajó a Polonia para no perderse el partido disputado entre España e Italia. Fue en junio, pero la solución todavía no llega. 

  • «Charlotte estudió en inglés y te dan geografía en inglés, todo en inglés. Vos estudiaste en castellano». Increíble «defensa» de Mariana Nannis -la mujer de Caniggia- porque su hija, que nació en la Argentina pero se crió en Europa, no supo identificar América del Sur. Todo parte del show del programa de Tinelli. 

  • «Decía la séptima de las verdades justicialistas que ningún peronista tenía que sentirse más de lo que era o menos de lo que tenía que ser. Cuando un peronista comenzaba a sentirse más de lo que era comenzaba a convertirse en oligarca», espetó Aníbal Fernández a Hugo Moyano en julio, en el apogeo de la pelea. No fue todo: «Esa suerte de travestismo al que se ha sometido hasta me da un poco de asco», dijo. 

  • «Contestarle a Aníbal es contestarle a un tipo que habla pelotudeces todo el día. Habla de oligarca, él, que se puso la camiseta de todos los gobiernos. Es el típico charlatán de feria», no se quedó atrás el camionero, sumando al debate de alta política de la Argentina. «Él habla porque tiene vocación de buchón y de alcahuete», enfatizó. 

  • «Es más fácil sacar un documento de cambio de sexo que comprar dólares». El gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota, cuestionó en julio las restricciones para adquirir divisas. «Te piden hasta la vacuna antivariólica de la abuela», exageró. 

  • «No me puedo imaginar el equipo sin Riquelme», se despachó en julio el DT de Boca, Julio Falcioni. Un anticipo de la novela. 

  • «Están diciendo cualquier huevada. Lo del robo es tan disparatado que no tengo que aclarar nada porque oscurece. Si tuviera algo que ver, estaría en cana», lanzó Moria Casán tras el escándalo paraguayo por la desaparición de las joyas que usó en agosto. «Yo no voy a juzgar a la Justicia paraguaya, sólo voy a decir que acá hay mucho olor a sobredosis de tereré», disparó. 

  • «De ella me enamora todo», dijo Marcelo Tinelli. «Él me deslumbra y me hace bien», confesó Guillermina Valdés. «No voy a hablar de este ridículo hecho», bramó Sebastián Ortega. En Caras, Gente y todas las revistas y programas de televisión, el romance del momento en agosto. Debate público nacional sobre el rompimiento o no de códigos. 

  • «Si me bajo de 2015 se arregla todo». Se tiene mucha confianza Mauricio Macri. Fue en agosto en plena pelea por el traspaso de los subtes. 

  • «Que se metan las cacerolas en el orto». Sin pelos en la lengua el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, que arremetió con dureza en septiembre contra los manifestantes que protestaron frente a su casa, en el barrio de Constitución. 

  • «Encuestas de boca de urna que lo dan ganador a Capriles», tuiteó Patricia Bullrich a poco de que se conociera el triunfo en octubre de Hugo Chávez. Estaba de diputada-veedora en Venezuela. «¡Uy, uy, uy, uy, uy... Gana Capriles!», no se quedó atrás el dirigente del PRO Federico Pinedo, cerrado el escrutinio en Venezuela. 

  • «Bioy es el Salieri de Borges, que lo consideraba un cobarde», sumó a la polémica María Kodama en octubre. 

  • «Tengo una larga lista de gente a quien ahorcaría». Cuanto menos, desafortunada frase de Carlos Carrascosa, detenido por el asesinato de su esposa, en declaraciones radiales en octubre. 

  • «Esta Presidenta no es Hitler, es demasiado torpe para ser Hitler». Elisa Carrió no paró en todo el año con su incontinencia verbal. 

  • «Acabo de terminar de escribir mi discurso de la victoria. Tiene unas 1.118 palabras... Seguramente habrá algunos cambios, porque todavía no lo he leído a mi familia, a mis asesores ni a mis amigos. Quiero escuchar sus opiniones». Se anticipó el excandidato republicano a la presidencia de EE.UU., Mitt Romney, el día de las elecciones en noviembre. 

  • «Si me ponés en la situación de un niño que esté en condiciones de abandono y en situación de una vida que va a ser muy dolorosa y muy triste, y nadie lo quiere adoptar, pero hay una pareja de homosexuales que lo quiere adoptar... y bueno, que lo adopte. Hay que pensar en la discriminación que puede sufrir un chico. Yo pido que las miremos y con data después decidamos». Gabriela Michetti dijo lo que pensaba y después se arrepintió: «Jamás quise dañar a alguien», aseguró luego de pasarse «toda la noche sin dormir, rezando y reflexionado». 

  • «Vivimos en una dictadura de los votos», le dijo sin inmutarse el director de La Nación, Bartolomé Mitre, a la revista brasileña Veja en noviembre. Y no se detuvo allí: «Hay una clase baja que no se informa, no escucha, no toma conciencia y sigue a la Presidenta... Cuanto menos cultura hay, Cristina obtiene más votos», señaló. 

  • «Hay más pobres que ricos y los pobres la votan a Cristina». Honestidad brutal la de Mirtha Legrand. 

  • «Si alguien tiene ganas de ir a trabajar, que no vaya». La amenaza la formuló Pablo Micheli, el titular de la CTA opositora, el día anterior al paro de noviembre. 

  • «Hablen con Dios y pregúntenle por qué me tocan todas las causas a mí». Del juez Norberto Oyarbide, en diciembre, candidateándose a la zoncera del año. 

  • «La Bombonera habló», dijo Daniel Angelici, y le indicó lo que tenía que hacer. Por eso decidió el alejamiento del DT Julio César Falcioni. ¿Habrá escuchado a alguien más? ¿Habrá dicho alguna otra cosa? 


  • «Les pido disculpas, a nadie le gusta, sobre todo en momentos en los que todo aumenta, pero tenemos un 25% de inflación, que se aplica a todos los salarios, combustibles, hasta las viandas de las escuelas». Tienen razón, pero marchen presos, les dijo Mauricio Macri a los contribuyentes de la Capital por haberles hasta duplicado el ABL. Y después de que el jefe de Gobierno pidiera disculpas, la Legislatura aprobó otros aumentos: sellos, patentes y peajes.
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