21 de noviembre 2022 - 00:00

El Gobierno declinó la candidatura de Todesca y apoyó a Goldfajn, que asumirá la presidencia del BID

Sin chances de alcanzar los números necesarios para imponer a la postulante argentina, priorizó no exponerse a un rechazo en la votación y garantizarse lugares en la conducción.

Ilan Goldfajn
Ilan Goldfajn

Realpolitik. Así definieron ayer desde el Ministerio de Economía, la decisión de retirar a media tarde del domingo la candidatura de Cecilia Todesca Bocco, y apoyar al brasileño Ilan Goldfajn al frente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Hubo un factor que Sergio Massa trajo al Ejecutivo argentino que hizo cambiar la estrategia que había planteado originalmente Alberto Fernández, y que se basaba en sostener la candidatura de la secretaria de Relaciones Económicas Internacionales hasta que se definan sus posibilidades reales en el voto a voto. Sin embargo, al conocerse la realidad que México no la apoyaría y que Andrés Manuel López Obrador (AMLO) mantendría la candidatura de su compatriota Gerardo Esquivel o que, en su defecto, optaría por también por el brasileño, la Argentina optó por no exponerse a un rechazo masivo de su candidata y apuró las negociaciones para que el aval del país al hasta ahora director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) llegue rápidamente a la cima. De hecho, Todesca pidió una reunión con Goldfajn para transmitirle que la Argentina aportaría el 11, 3% de las acciones con que cuenta en el directorio del BID para que el brasileño se convierta en presidente, antes que México también le diera sus votos (un 7% del total).

Antes la Argentina tomó nota de dos datos imposibles de enfrentar. El primero: que los Estados Unidos apoyarían al brasileño, algo que se descontaba días antes de la votación, pero que hasta último momento se intentó quebrar. No pudo ser y a poco de andar el día de la elección la representación norteamericana dejó claro lo que se sospechaba hasta el viernes pasado: que el candidato de la administración Biden ya había cerrado su aval para que Goldfajn se convierta en titular del BID. Fue luego de una reunión privada en la que el expresidente del Banco Central de Brasil en los años de Michelle Temer le expuso a David Lipton su candidatura, y el consejero directo de la secretaria del Tesoro Norteamericano Janet Yellen lo apoyó. Se sospechaba que el candidato de los Estados Unidos era Goldfajn o que, en su defecto, se estudiaría la del chileno Nicolás Eyzaguirre; otro candidato con paso fuerte en el FMI, pero que corría detrás del brasileño. Incluso la tercera opción de EE.UU. parecía ser el mexicano Esquivel, lo que dejaba a Todesca Bocco lejos del 33% de votos norteamericanos. Ese nivel porcentual solo podría haber sido vencido con una cruzada de consenso en América Latina; algo que la Argentina no tendría.

Finalmente hubo otro dato que desalentó la batalla para defender la postulación de Todesca. En ningún momento de la jornada de votación de ayer, desde las huestes de Luiz Inácio Lula da Silva hubo algún tipo de señal que indicara que la postulación de Goldfajn no tendría la bendición del próximo presidente de Brasil. Lo contrario. Lula dejó vía libre a que el Gobierno de Jair Bolsonaro apoyara a Goldfajn, a través de Paulo Guedes, el ministro de economía brasileño. La llamada desde las oficinas lulistas indicando que abandonaría al compatriota, menos estando tan cerca de lograr la misión de acceder al sillón máximo del BID, hicieron entender al Gobierno argentino que la postulación de Todesca era ya una quimera. A esa altura, Goldfajn ya contabilizaba el 43% de los votos.

Fue en ese momento en que llegó la recomendación del Ministerio de Economía. Massa aclaró que tenía muy buena relación con el brasileño y que los Estados Unidos ya tenían una decisión tomada, definida e innegociable; y que lo mejor que podría hacer la Argentina era reconocer la situación y comenzar a pensar en la etapa que vendría. Dicho de otra manera, convertir al país en compañero de gestión de Goldfajn y no protagonizar una carrera de votaciones cruzadas con derrota asegurada. Así aconteció, y el brasileño, político al fin, aceptó las recomendaciones criollas y comenzó a dibujar en un papel imaginario la cantidad de direcciones que manejarán en el futuro funcionarios argentinos. Entre ellos, la de género, el principal argumento para impulsar a Todesca a la cima del BID.

¿Quién es Goldfajn?

Asumirá ahora en el banco un viejo conocido del país. Especialmente en los últimos tiempos, desde que en febrero de 2022 se encumbrara como director del FMI y fuera el encargado de negociar primero, defender después, cerrar y finalmente fiscalizar el Facilidades Extendidas vigente. Se trata de un hombre de buen trato, amiguero, muy conocedor de la Argentina y sus problemas políticos crónicos, pero amante de la prudencia fiscal, la solvencia monetaria y los planes de largo plazo. Fue elegido por la propia Georgieva en septiembre de 2021 a partir de un largo listado de concursantes en uno de los puestos más importantes del FMI. Nunca se hizo público, pero en Buenos Aires se sabe que la directora gerente del organismo optó por el brasileño, dado que conoce las vicisitudes argentinas. Goldfajn es un defensor de la utilización de instrumentos como tasas de interés o restricciones monetarias para cumplir metas, junto con una transparencia total al público y mercados en la comunicación de los planes, objetivos y resoluciones de las autoridades monetarias. Considera además a los bancos centrales como los responsables máximos de cumplir las metas monetarias. Es también un defensor de la política de tipo de cambio flotante.

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