13 de abril 2006 - 00:00

A la busca del tango perdido

¿Descubriremos un tango maestro desconocido? Nunca se sabe. En los últimos días, la Biblioteca Nacional, con el apoyo de la Dirección Nacional de Artes, emprendió una tarea que estuvo muchísimos años postergada. Como receptor de los depósitos legales de todo lo publicado, además de las muchas donaciones que llegan permanentemente, la Biblioteca guarda en sus depósitos, además de diarios, revistas y libros, una gran cantidad de partituras. Hasta este momento, el destino de ese material era sólo una enorme pila polvorienta de la que ni siquiera se tenía clara noción.

«El trabajo de inventario comenzó en setiembre pasado» -cuenta Marina Cañardo, una de las responsables del asesoramiento musicológico-. «Es una tarea que emprendieron fundamentalmente Silvia Glocer y Juan Pablo Greco junto al equipo de bibliotecarios». «Todo este enorme y valioso material» -agrega Glocer-, «que estimamos en unas 300.000 partituras, está en su gran mayoría sin inventariar. En algún momento se había fichado una parte y esas fichas existen, pero en la actualidad ese es un sistema obsoleto, por lo que el plan es hacer el inventario en un sistema digital. Hemos estimado esta primera tarea en alrededor de un año y medio.Y creo que podremos cumplirla.»

Presente en la charla, el director de la Biblioteca, Horacio González, dice que «para mí, siendo un gran lector, la música escrita me genera una angustia indescriptible porque no soy capaz de entenderla. Pero me gusta ver esos signos que no puedo descifrar. La interpretación, y no sólo de las partituras musicales, ha sido el gran tema de discusión del siglo XX. Todos sabemos que la escritura tiene una actitud sacerdotal porque pretende establecer criterios únicos de interpretación. Sabemos también que, si bien eso no es estrictamente así y que cada texto -sea literario o una partitura- requiere de la interpretación, resulta fascinante pensar que en ese archivo de partituras se guarda buena parte de la historia musical de nuestro país; y por eso es fundamental sacarlo a la luz».

  • Lanzamiento

  • El lanzamiento de este trabajoque tiene mucho de oscuro y poco glamoroso, está siendo acompañado por una serie de conciertos en el auditorio de la Biblioteca -en principio de importantes pianistas, aunque en una segunda etapa habrá también guitarristas- en los que se escucharán varias de las partituras reencontradas en este archivo.

    El lunes 3 fue la inauguración del ciclo con el concierto de Gerardo Gandini y Ernesto Jodos, y continuó el martes último con Oscar Alem y Carlos Aguirre. Lito Vitale e Hilda Herrera actuarán el martes 18 y Adrián Iaies-Diego Schissi-Nicolás Guerschberg lo harán el lunes 24. «A mí me encantaría ponerme a investigar profundamente en lo que hay» -se suma Iaies a la charla-, «porque estoy seguro que en esa gran cantidad de partituras tiene que haber autores y compositores, conocidos o no, con obras que no han trascendido y que pueden ser muy valiosas.Y me siento orgulloso de ser parte de la presentación de este trabajo, porque es como inaugurar un nuevo lugar para la música. Para mí, está muy claro que el tema central es el trabajo de rescate, organización y ordenamiento de las partituras y los músicos somos como el número vivo de la fiesta. Pero insisto; como músico me alegra participar de esto y trataré de aportar con obras valiosas que aún no son conocidas».

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