El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Aunque ya incursionó en el tango en su larga historia como cantante, ahora, por primera vez, Ciara decidió lanzarse sin más vueltas a la música de Buenos Aires.
Formada en la escuela de música del SADEM, se inició profesionalmente con la organista y compositora Amanda Guerreño, con quien grabó una serie de poemas de Julio Cortázar en formato tanguero. Pero hizo además bossa nova, folklore argentino y latinoamericano, jazz, baladas, música infantil. Así, participó de otros dos discos uno de música para niños y otro con baladas.
«Igneo», el nuevo disco decididamente tanguero, arreglado y dirigido musicalmente por la pianista Mariana Diez, contó con la participación de varios de los mejores músicos de la escena local: Gabriel Rivano, Sebastián Prusak, Facundo Guevara, Patricio Villarejo, etcétera. El repertorio reúne temas clásicos como «Chorra», «Fruta amarga», «Mala entraña», «Che, bandoneón», «Fuimos», «Fangal», «Sin piel», y algunas perlas. Entre ellas, están una versión tanguera de la canción de Fito Páez «La despedida»; «Me enamoré», una pieza de Virgilio Expósito y Eladia Blázquez nunca grabada; y una poesía magistral: «Las rosas golondrinas» de Homero Expósito, musicalizada por Astor Piazzolla, que sólo contaba con una edición francesa.
Con un cuarteto femenino como respaldo -siempre bajo la dirección de Diez- y con artistas invitados: el bandoneonista Rivano, el cantante Ariel Ardit, el guitarrista Guillermo Capocci (con quien compartió «Deja un poco de luz al partir» de Víctor Heredia), Ciara se subió al escenario del Velma Café para presentar el disco en vivo. Y este arranque fue muy alentador, porque se trata de una cantante que se emociona con lo que canta y tiene la técnica necesaria para hacerlo.
Dejá tu comentario