Alemania suma esculturas a las megamuestras europeas

Espectáculos

A la coincidencia de exposiciones internacionales de arte que caracteriza al presente verano europeo, como la 52ª Bienal de Venecia (bianual) y la 12ª Documenta, que se realiza cada cinco años en Kassel, se acaba de sumar la Muestra Internacional de Esculturas Públicas de Münster (Sculpture proyectcs Münster 07), inaugurada el pasado domingo 17.

Se lleva a cabo cada diez años. Esta antigua ciudad, ubicada a 150 Km al Noroeste de Kassel, se encuentra cerca de la frontera con Holanda. Pertenece al Estado de Renania del Norte-Westfalia -cuya capital es Düsseldorf- y fue gravemente dañada por los bombardeos de las fuerzas aliadas en la Segunda Guerra, pero se la reconstruyó más tarde, conservando sus perfiles medievales. La Catedral de Münster, que data de los siglos XIII y XIV, combina el estilo románico y gótico. Hace tres décadas, en 1977, Klauss Bussman, director del Museo de Arte y de Historia Cultural de Westfalia -con sede en Münster-, y Kasper Köning presentaron en las salas de esa institución una gran exhibición retrospectiva sobre la historia de la escultura moderna.

Al mismo tiempo, invitaron a seis notables artistas -entre ellos, el alemán Joseph Beuys, el británico Richard Long y los norteamericanos Carl Andre y Donald Judd- a crear una obra escultórica que sería emplazada en una calle o un parque de la ciudad por el tiempo que durase la muestra del Museo. Aquella experiencia permitió abordar nuevos aspectos de la integración de la escultura contemporánea en el espacio urbano, preparando el terreno para la operación ambiciosa que Bussmann y König emprenderían diez años después.

En la segunda edición, de 1987, los organizadores dejaron de lado la vertiente histórica y convocaron a sesenta y cuatro artistas para la ejecución de una obra cada uno, para ubicar en distintos lugares de Münster. Bussmann y Köning se propusieron demostrar la variedad y la riqueza creativas de la escultura contemporánea en el marco de la arquitectura medieval y barroca de la ciudad. El éxito de esta Muestra Internacional de Esculturas Públicas por el número de visitantes fue abrumador: 600.000 personas en una ciudad que tenía en ese momento 280.000 habitantes. Los artistas reaccionaron con el mismo entusiasmo: el británico Richard Deacon, uno de los invitados a la segunda edición, señaló: «Por su originalidad, el encuentro de Münster me permitió esclarecer un conjunto de problemas acerca de la creación de esculturas destinadas a un espacio al aire libre, y me condujo a renovar mi manera de pensar».

La tercera edición, a la que Deacon también fue invitado, reiteró el modelo con dos novedades: la posibilidad de seguir la evolución de cada proyecto vía Internet, y la oportunidad de establecer comparaciones entre las obras de hoy y más de una veintena de las realizadas para las muestras precedentes, porque la Municipalidad de Münster adquirió tres de las esculturas de 1977 y diecinueve de las de 1987, que permanecieron emplazadas en la ciudad. La última edición incluyó las esculturas creadas por 76 artistas, entre quienes se contaron los estadounidenses Carl Andre, Dan Graham, Sol LeWitt, Claes Oldenburg, Jeff Koons, Bruce Nauman y Lawrence Weiner; los franceses Daniel Buren y Marie-Ange Guilleminot; los británicos Deacon y Rachel Whiteread; los alemanes Reinhard Mucha, Georg Baselitz y Hans Haacke; el danés Per Kirkeby, el holandés Herman de Vries, el italiano Alighiero Boetti, el ucraniano Ilya Kabakov, el coreanoestadounidense Nam June Paik, y el mexicano Gabriel Orozco. Cada artista recibió apoyo económico para su proyecto y realización, pero en muchos casos el alto costo de ésta fue sostenido por sponsors privados.

Organizada a partir de los conceptos de centro/periferia, espacio público/espacio privado, la tercera exposición de Münster desplegó trece obras en el ala antigua (Altbau) del Museo, y el resto en la ciudad vieja, con límites en la Promenade, especie de cinturón verde que rodea el casco histórico de Münster y en cuyo corazón se alza el Museo, frente a la Domplatz y a la Catedral, que da nombre a la plaza.

Sin olvidar la historia: quizá es éste el sentido de la instalación de Nam June Paik, quien ha reunido frente al antiguo Palacio Obispal, de 1767, una larga treintena de autos de modelos correspondientes a las décadas del '20 y el '50. Estos autos, distribuidos en cuatro grupos armónicos de ocho unidades cada uno, han sido pintados por Paik de colores diversos y de ellos emana música de Mozart. Son así, por la manera en que han sido dispuestos, cuatro insólitas flores mecánicas de la tecnología que Paik ofrece, desde el mundo del arte, a la belleza de Münster.

La cuarta edición que acaba de inaugurarse se propone reeditar la alianza de la Naturaleza, el paisaje urbanoarquitectónico y el arte. La mayoría de las esculturas fueron creadas para Münster e instaladas en diversos lugares de la ciudad, que en proceso dinámico de incorporación de obras de arte va cambiando gradualmente su entorno. En esta cuarta edición el curador Kasper Köning (Museo Ludwig, Colonia) junto a las curadoras asociadas Brigitte Franzen (Museo de Westfalia) y Carina Plath (Asociación de Arte de Westfalia), invitaron a participar a treinta y cinco artistas. Entre ellos, Valerie Jouve (1964) que vive y trabaja en París; Jeremy Deller (1966), en Londres; los norteamericanos Bruce Nauman (1941), cuya obra paradigmática «Square Depresion» que no había podido completarse en 1977, ha sido emplazada en esta oportunidad en su espacio originario, cerca del Instituto de Ciencias de la Universidad; y Michael Asher (1943) que presentó su proyecto Caravana en doce lugares distintos de la ciudad. Hans Meter Feldmann (1941) que vive y trabaja en Düsseldord intervino en antiguos baños públicos subterráneos en la Plaza Domplatz frente a la Catedral. Servicios similares a los que fueron eliminados en las ciudades del pasado, pero que permanecen en Domplatz.

Marko Lehanka (1961) de Frankfurt ha proyectado en la calle comercial más importante de Münster una flor gigante con un monitor y parlantes conectados a una computadora que saluda a los visitantes y les relata historias. También participa el grupo de artistas escandinavos Elmgreen y Dragset con Drama Queens, un proyecto que combina escultura y performance pero sin actores. Propone un encuentro entre varias obras maestras de la escultura del siglo XX, pero fuera de su contexto habitual, el tradicional espacio museístico.

«Sculpture proyectcs Münster 07» estará acompañada por un programa de conferencias, diálogos con artistas y proyecciones de films sobre el tema «La ciudad, el espacio y el público».

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