Sao Pablo (dpa) - Daniel Barenboim llegó ayer a San Pablo, para iniciar una gira por América latina hasta el 2 de junio, incluyendo la Argentina (actuará en el Coliseo y el Luna Park). Para el artista, según dijo a la prensa apenas llegó al Brasil, la «música ha perdido importancia global porque no comparte la realidad del mundo que la rodea. Su pérdida de relevancia es evidente hoy. Por una parte, tenemos la falta de educación musical en las escuelas. Por otra, el tipo de enseñanza en los conservatorios y escuelas de música está demasiado dedicado a la técnica y a la precisión», dijo, en una entrevista que publicó ayer «O Estado de Sao Paulo».
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«La música se encasilló en una torre de marfil y se convirtió en un fin en sí mismo, y no es parte de la cultura general, no forma parte de la vida de la gente», agregó. El director de la Staatskapelle de Berlín afirmó que el proyecto que comanda con jóvenes músicos israelíes y palestinos, el Diván Occidental-Oriental, busca precisamente sacar a la música de su «torre de marfil».
«Ese es uno de los puntos clave del Diván, somos una orquesta de dentro y al mismo tiempo de fuera del mundo, partimos de la realidad pero proponemos otro contexto de acción», expresó. Al mismo tiempo, el músico aseguró que no tiene planes para asumir la dirección de la Filarmónica de Nueva York tras la salida de Lorin Maazel, en 2009.
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