En los cuadros restantes, el dúo arremete contra las ilusiones de vestirse de blanco, la envidia que provoca una mujer exitosa -y sin culpas-o los perturbadores manejos de los hombres, sean éstos simples candidatos, novios, maridos o insufribles «ex», (tal como lo indican en una simpática canción con la música de
Todos estos sketchs van acompañados por varios separadores que reproducen los diálogos internos -y enloquecedores-de estas dos mujeres llenas de dudas y obsesionadas por su realización personal. Verborrágicas hasta la exasperación, ambas asoman sus cabezas a través de una especie de cartón de feria (de ésos que la gente utiliza para fotografiarse en posiciones ridículas) lo que contribuye a subrayar el absurdo de su situación.
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