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Si bien no están elaboradas las cifras de concurrencia, a organizadores y expositores los alegró la cantidad de visitantes. El entusiasmo de los organizadores y expositores se basó en la afluencia de público desde la apertura, en que el 1° de mayo hubo record histórico de entradas vendidas (unas 50 mil) y el sábado 4 superó en 15 por ciento esa cantidad de visitantes.
«Hubo un poco menos de gente que el año pasado, aunque no podemos hacer precisiones porque en 2001 la entrada fue gratuita la mayoría de los días, y superamos ampliamente la cantidad de 2000», comentó «Fue una maravilla, una isla, otra Argentina. A veces hay sorpresas buenas en este país. Los llenos en los actos, las largas filas para la firma de ejemplares, mientras a las librerías no entra nadie. Fue algo increíble», se emociona por su parte
«Ahora todos volvemos al desierto: a los problemas de vender, de editar, de conseguir los insumos básicos, a que todos los días nos cambien los precios, a no tener apoyo del Estado. No es que porque la gente haya elegido un paseo barato haya cambiado una tendencia recesiva en el país», sostuvo
«Abastecimos la demanda de sucesos culturales», sostuvo
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