ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

26 de febrero 2008 - 00:00

Celebra el mundo al centenario Niemeyer

ver más
Museo de Arte Contemporáneo de Niterói en Brasilia, obra reciente del centenario arquitecto Oscar Niemeyer, que aún continúa en actividad.
La Galería Studio Kévés-Arte y arquitectura de Budapest está organizando una exposición de la obra de Oscar Niemeyer que se inaugurará el próximo 24 de abril, y a la que fue invitado el autor de esta nota para la presentación del maestro brasileño en Hungría. La muestra se suma a los recientes homenajes con motivo del cumpleaños número cien del excepcional arquitecto brasileño.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

El titular del estudio Gyorgy Kévés es un destacado profesional de su país, heredero de maestros húngaros como Marcel Breuer y László Moholy-Nagy. También está directamente conectado con Odon Lechner, proyectista de la nueva ciudad de Budapest, y Károly Kos, continuador y guardián de las tradiciones de Transilvania. En octubre de 2007 organizó la muestra «Tradición y Globalización» en Santiago de Chile con un excelente catálogo escrito por el crítico alemán Udo Kulterman. Pocas veces países del centro de Europa se interesaron por la arquitectura latinoamericana como en ésta oportunidad.

Niemeyer, que nació en diciembre de 1907, continúa trabajando y entre sus obras más recientes ha diseñado un Monumento a Simón Bolívar para emplazar en la ciudad de Caracas. También proyectó el Centro Cultural de la ría en Avilés, Asturias, que forma parte de la transformación urbana que ha venido desplegando para recuperar su Ría y materializar, según dijo Niemeyer, «una gran plaza abierta a todos los hombres y mujeres del mundo, un gran palco de teatro en la ciudad vieja dedicado a la memoria de los que recibieron el Premio Príncipe de Asturias».

El complejo comprenderá una semiesfera blanca de hormigón con varias plantas que albergará el Museo de los premios del Principado. Vinculado a esa estructura por una pasarela, a modo de voladizo, diseñó el auditorio en un edificio acristalado cuya forma semeja una ola. Una torre de acero y cemento albergará las áreas de restauración, oficinas y servicios centrales.

Figura descollante de la arquitectura latinoamericana, Niemeyer es respetado también como un gran pensador: el que proyectó en Río de Janeiro, el monumento Tortura nunca más, en memoria de los perseguidos políticos de su país. Lo conocimos en su departamento frente al mar en la bahía de Guanabara, con su amigo el gobernador de Brasilia. Niemeyer había iniciado su formación junto a Lucio Costa y Le Corbusier a partir de los años cuarenta, pero luego logró elaborar un lenguaje propio que alcanzó su maduración en Brasilia y continúa hasta el presente, en obras como el Museo de Arte Contemporáneo de Niterói.

Nació en Río de Janeiro, en el barrio de Laranjeiras, y siendo aún estudiante comenzó a trabajar en el taller de Lucio Costa y Carlos Leao. En 1935, se incorporó al Servicio del Patrimonio Histórico y Artístico Nacional. Ya en 1937, su primer edificio (una maternidad y un centro de asistencia infantil) ponía de manifiesto su emancipación respecto de los diseños de Le Corbusier.

En 1939, viajó a la Feria Internacional de NuevaYork, para la realización del Pabellón Brasileño que proyectó con Lucio Costa y Paul Lester Wiener. Desde ese año desempeñó la función de arquitecto jefe del grupo del Ministerio de Educación. Juscelino Kubitschek -siendo prefecto de Belo Horizonte, Minas Gerais-, le encargó los planos para transferir a Pampulha, el Casino previsto por Venedito Valadrea, gobernador del Estado. Allí realizó el Casino, el club y la Iglesia de San Francisco de Asís.

Niemeyer se alejó, entonces, del funcionalismo ortodoxo y utilizó un lenguaje de formas nuevas con superficies curvas. Junto a sus amigos Helio Ucho y Afonso Reidy, Niemeyer abrió su primer estudio en Porto Alegre, en 1940. La Organización de las Naciones Unidas lo invitó a participar en la comisión de arquitectos dirigido por Wallace Harrison, encargada de definir los planos de su futura sede en Nueva York.

Estando en esa ciudad, recibió la noticia de que el gobierno brasileño -con el pretexto de «defensa nacional»- había cancelado por motivos políticos su contrato para el Centro Técnico de Aeronáutica de San José de los Campos, en San Pablo, obtenido por concurso.

En 1954, durante su primer viaje a Europa, recorrió distintos países y, en ese mismo año, fundó la revista Módulo, cuyo primer número se publicó en marzo de 1955. Cuando Juscelino Kubitschek, electo presidente en 1956, planeó construir la nueva capital de Brasil, Niemeyer aceptó colaborar para concebir los predios gubernamentales, pero rechazó elaborar un plan piloto. Se convocó un concurso y ganó el proyecto de Lucio Costa.

Niemeyer, que había iniciado los primeros diseños para Brasilia en las oficinas de Novacap, en Río, fue nombrado en 1958, arquitecto jefe de la nueva capital. En agosto estableció su estudio en Brasilia, donde permaneció tres años, acompañando la realización de las obras. En abril de 1961 se inauguró oficialmente Brasilia y luego regresó a Río para retomar su actividad profesional.

Durante otro viaje, de paso por Lisboa, se enteró del golpe de Estado ocurrido el 31 de marzo de 1964, que derrocó a Joao Goulart e instaló el régimen militar de Castelo Branco. Durante seis meses se estableció en Tel Aviv donde desarrolló un gran número de proyectos, entre ellos, un hotel, barrios residenciales, la Universidad de Haifa, y una ciudad vertical en el desierto del Negev.

También diseñó una Universidad en Acra, Ghana. De regreso a Brasil, la policía militar suspendió la publicación de Módulo, la revista de arquitectura que dirigía su hija. En 1965, la situación política empeoró: los partidos fueron prohibidos y se multiplicaron las privaciones de los derechos civiles. La represión del nuevo régimen utilizó métodos policiales, desde la censura hasta la tortura. Con gran decepción, emprendió obras fuera de Brasil.

En Argelia, preparó el proyecto para la Universidad Constantine. Por su parte, Giorgio Mondadori le encomendó la construcción de su nueva sede editorial, en Milán. Cuando en 1972 abrió un estudio en París, desarrolló un gran número de obras entre las que se destacan la Bolsa de Trabajo de Bobigny y el Centro Cultural de Le Havre.

Por pedido de Leonel Brizola, gobernador del Estado de Río de Janeiro, y de Darcy Ribeiro, vicegobernador, proyectó la Pasarela del Sambódromo para los famosos carnavales de Río, en 1983. En 1987, proyectó la sede del Diario L'Humanité en Saint Denis, París. También diseñó el Memorial de América Latina, cuyo conjunto ocupa un área de veinte mil metros cuadrados. El gran conjunto cívico une por medio de una pasarela sus ocho edificios principales, y su director por años fue el crítico y ex Ministro de Cultura paulista, Fabio de Magalhaes.

Algunos diseños de la última década son el ya citado Museo de Arte Contemporáneo de Niterói, en la entrada de la Bahía de Guanabara; el Monumento Eldorado (1996), encargado por el Movimiento de los Trabajadores Rurales sin Tierra, y una Torre observatorio, con hotel y restaurante en Brighton (1998), Inglaterra.

La obra del gran maestro del regionalismo latinoamericano fue expuesta en Buenos Aires en el Museo Nacional de Bellas Artes, en 2001 con la colaboración del embajador Sebastiao do Rego Barros y Petrobras.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias