Hasta aquí, todo ha sucedido con un alto grado de profesionalismo. Con los errores técnicos previsibles en este tipo de festivales, aunque con una media muy buena; un escenario central verdaderamente monumental -con una pantalla central y dos laterales de sorprendente calidad técnica-, y con un buen ajuste horario (todo debía terminar a medianoche por en bien de los vecinos del estadio). Menos interesantes resultan, en cambio, los stands comerciales y las actividades recreativas que se instalaron en la cancha auxiliar, también sede de los dos escenarios sedundarios.
Frente al lugar que ha adquirido este festival, vale entonces pensar cómo será su futuro. Como
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