Retoma Ivan Fund el cine fantástico. Un fantástico suave, como buscando la poesía en cuentos que no quieren causar miedo, sino una vaga extrañeza. En “Vendrán lluvias suaves”, ambientada en un pueblito entrerriano de verdes colinas, las personas mayores duermen y siguen dormidas a lo largo de varios días, víctimas de quién sabe qué cosa, y los niños deben organizarse entre ellos. Esto no los inquieta demasiado. Todo es novedad para ellos, y libertad para vagabundear y comer lo que no deben. Distinto es lo que pasa en “Piedra noche”, la película que ahora vemos.
Esta nueva historia transcurre en un lugar solitario de la costa atlántica, donde el horizonte apenas se ve alterado por una plataforma petrolera, abandonada tras haber causado imaginables perjuicios. Un niño está con su padre y su consola de videojuegos inventando un haiku, un monstruo bueno. La familia tiene una linda casita cerca de la playa, son unas vacaciones muy plácidas, pero de pronto el niño desaparece. No hay explicación, el dolor es enorme. Meses después, la casa está en venta. De repente el padre, que nunca se ha resignado, encuentra la consola. Todavía funciona. Hasta ahí, lo que podemos contar.
Agregamos, solamente, que la historia acepta una lectura bastante clara sobre el peso de los vínculos y los ideales en la superación del duelo, que todo se cuenta de un modo muy sutil, bien cuidado, y tiene excelentes intérpretes: Marcelo Subiotto, Mara Bestelli, Maricel Alvarez, el niño Jeremías Kuharo, el maestro chileno Alfredo Castro. Y que es lo mejor que Ivan Fund ha hecho hasta ahora. Libro de Martín Felipe Castagnet, Fund y Santiago Loza. Música, Francisco Cerdán. Fotografía, Gustavo Schiaffino.
“Piedra noche” (Argentina-Chile-España, 2021). Dir.: I. Fund. Int.: M. Bestelli, M. Subiotto, J. Kuharo, M. Alvarez.
Dejá tu comentario