El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Sobre las esculturas de adobe que la artista llama «recipientes», con luz cenital, pende un «capullo». Cada una posee un sonido propio y diferente, aunque todos con un parlante montado dentro de cada pieza, pero este agregado tecnológico no debe perturbarnos ni distraernos. Sólo debemos escuchar con atención porque es apenas un susurro (de la misma Informate más
Dejá tu comentario