¿Cómo se hace, para que este sujeto le caiga simpático al espectador? O al menos, para que le tenga algo de piedad. El autor lo consigue. Más difícil todavía -y también lo consigue-, es hacer comprensible la salida que le da al personaje de la chica, una muñecota buena para nada, eterna adolescente aplastada por una madre que la descalifica para todo, y un padre que la envuelve sin haber sabido prepararla, y ahora sin saber respaldarla. Esa salida es bastante discutible en todo sentido, pero en la vida real también mucha gente la elige. Se nota el cariño que siente Musa por sus criaturas, así como su conocimiento de la gente común que acá muestra, un poco en un tono de cine poético popular, y otro poco en peligroso tono de sainete. No suena a sainete, sin embargo, sino a grotesca realidad, la escena que juegan
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