«Vidocq» (id., Francia, 2001; habl. en francés). Dir.: Pitof (J.-C. Comar). Int.: G. Depardieu, G. Canet, I. Sastre, A. Dussolier.
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E sta película filmada al mejor estilo de cine de super acción francés post-Besson y «Pacto de lobos» marca un hito importante en un tema técnico para el cine de comienzos del siglo XXI: contra todo lo previsto, no fue Hollywood sino Francia la industria que rodó el primer largometraje comercial con la misma cámara digital de alta definición que en ese mismo momento utilizaba George Lucas en la su segunda entrega de la nueva de trilogía de Star Wars. Para estrenarse en cine, «Vidocq» se tranfirió a copias de celuloide, pero en la Argentina, donde no pasó por salas, se puede ver en video.
Lamentablemente, el estilo efectista, sobreproducido, del experto en FX de títulos como «Delicatessen» o «Alien 4» no ayuda a que la alta definición luzca demasiado interesante. Es una pena, porque la idea de armar un comic fantástico sobre el personaje real del comisario Vidocq era más que atractiva: el primer detective de la historia, inspirador del Sherlock Holmes de Sir Arthur Conan Doyle, ya personificado por George Sanders en el film «Vidocq, el bribón de Paris» de Douglas Sirk, acá es un Depardieu un poco deforme que no resulta carismático. El film no es más que una curiosidad como para darle una mirada. D.C.