La costumbre de medir el éxito de una película en términos de meses parece, a estas alturas, un anacronismo incomprensible. Todo se limita a las semanas en cartel. A directores del prestigio de
La mayor sorpresa provino de Francia, sin embargo: un documental, llamado
Más de un distribuidor que se dedicaba anteriormente al cine de arte extranjero decidió, con las planillas de cifras en la mano, cambiar de rubro: el público cayó 9% con respecto al año pasado (que tampoco había sido brillante), mientras una encuesta llevada a cabo por Associated Press indicaba que 73% de la población adulta prefiere ver películas en DVD en su casa antes que ir al cine. Y, para los films hablados en otros idioma, el impacto es mucho más grave.