Barney adora a su esposa, pero está en plena crisis de los cuarenta y para paliar su inseguridad y sentirse más pleno no encuentra mejor solución que serle infiel a su «amable, decente y amorosa» mujer al menos una vez en su vida. Romántico e ingenuo como es, el pobre hombre está condenado al fracaso ya que, entre otras cosas, no sabe nada de mujeres.
En su primera cita -con la fogosa y nada sentimental Elaine (
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