Casi toda la película es una pieza de cámara inscripta en la mejor tradición de la dramaturgia norteamericana clásica sobre vínculos familiares. El relato arranca en el apacible verano de un pueblo costero (Maine), donde un muchacho a punto de ingresar a la universidad tiene un romance con una treintañera recientemente separada y con dos hijos (
Otros detalles, siempre sutiles, no dejan olvidar que la historia se desarrolla en un pueblo chico (de Nueva Inglaterra, para más datos) con todo lo que eso implica en la conducta y las creencias íntimas de sus habitantes, aun de los que no nacieron ahí (
Aunque su cámara sigue, con la debida parsimonia, la bucólica cotidianeidad de la familia, amigos y vecinos,
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