Sin embargo, ese humor de Que alguien vea a un hombre leer un artículo en un diario y comentar, con distraído dolor, «
Esa tierra sin dueño es un pozo en medio de las trincheras bosnias y serbias en donde, por distintas circunstancias, quedan atrapados tres soldados: un serbio, Nino, y dos bosnios, Ciko y Cera; éste último es el que ha quedado acostado sobre la mina antipersonal, aquellas por las que tanto batalló en contra
El juego de ironías se vuelve más complejo, más tarde, con la entrada en escena de las fuerzas de la ONU que debaten, sin ponerse de acuerdo entre sus representantes multinacionales, cómo resolver el entuerto sin producir víctimas y sin afectar la imagen del organismo, tarea ésta que amenazan los medios de comunicación cazaprimicias representados por una voraz periodista de televisión inglesa.
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