14 de marzo 2005 - 00:00
Empezó con fuerza la sección competitiva
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A la izquierda, Miguel Pereira, director del Festival, y Jorge Coscia, presidente del INCAA, en la inauguración. Al lado, Federico Luppi recibe de Cristina F. de Kirchner el premio a la trayectoria. El discurso del actor abundó en diatribas contra gobiernos anteriores.
Uno también se ríe, pero de espanto, con dos películas iraníes sobre niños afectados por la guerra: la excepcional «Las tortugas pueden volar», coproducción con Irak, y «Perros callejeros», rodada en Afganistán. Para reir con más comodidad, están las sátiras norteamericanas «¡Salvados!», sobre la obsesión religiosa, y «En el país de la leche y el dinero», sobre experimentos científicos en un pueblo.
Para reir como experto en corrupciones, la comedia policial colombiana «Perder es cuestión de método». Como chico en matiné, la japonesa «Bullet Ballet», que tiene efectivamente un ballet de balas. Como adolescente, la estudiantina chilena «Promedio rojo», donde se lucen el argentino Esteban Rojas, en el papel de un gordo memorable, y el coproductor español Santiago Segura, en breve aparición. Y para reir como un descosido, hasta las lágrimas, la española «Inconscientes», hábil, ingeniosa comedia romántico policial con un psicoanalista bien dotado, la esposa de otro, y, de remate, el propio Sigmund Freud, pero no en Viena, sino en Barcelona 1913, con destino final Buenos Aires.
La alemana «La caída» ( polémico cine histórico sobre el nazismo), la belga «La mujer de Gilles» (drama conyugal de actriz, climas, y fotografía más que admirables), y la referida «Inconscientes», son hasta ahora lo mejor que se ha visto en competencia. Detalle curioso, algunas perversiones a las que esta comedia alude elegantemente, aparecen bien explícitas en otras películas de este festival, particularmente «The Raspberry Reich», el reino de frambuesa, vista en la nueva sección Heterodoxia.
«Hice una versión hard, producida por una empresa de cine porno, y otra soft, más a mi gusto, para festivales.Así unos sienten que están mejorando el género, y otros ven sexo en un lugar cultural. Es como una situación snob en ambas partes», comentó en mesa redonda, y con voz viril, el celebrado artista gay Bruce LaBruce. Soft y todo, en Gran Bretaña le cortaron 16 partes, y los actuales derechohabientes de la foto del Che quieren demandarlo porque la misma sirve de decorado a las escenas más escabrosas del film.
Del resto, hoy se inaugura el Mercado de Cine del Mercosur (la prensa tuvo ayer a la tarde una especie de visita guiada), y se rinde homenaje a los veinte años de «Esperando la carroza». No el homenaje que se vio por televisión, sino el que organizó el festival. Para el cual están esperando que Mamá Cora tome el colectivo correcto y venga, cosa que no hizo el viernes.




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