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19 de febrero 2008 - 00:00

En Alemania celebrarán a los pioneros del arte cibernético

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«Telegarden», por Ken Goldberg, presentada como un salto entre el espacio virtual de Net y el espacio físico de una galería.
El próximo viernes 23 se inaugurará la exposición organizada por el Centro de Arte y Medios tecnológicos (Zentrum für Kunst und Medientechnologie), de Karlsruhe, Alemania, sobre los primeros trabajos realizados en arte y cibernética. La exposición y el libro que publicará el M.I. T Press, se concentran en las manifestaciones artísticas desarrolladas a partir del Festival de Nuevas Tendencias de Zagreb, Croacia, a fines de los '60.

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Los curadores de la exposición son Darko Fritz, Margit Rosen y Peter Wiebel, director del Centro de Arte y Medios (ZKM). Por la Argentina, el director del ZKM ha invitado al director del CAYC y autor de esta nota a incluir sus tempranas experiencias en ese campo. El 18 de agosto de 1969 presentó por primera vez el Centro de Arte y Comunicación, en la entonces Galería Bonino, la muestra Arte y Cibernética. La idea se había estado gestando a partir de un viaje a Japón en febrero de aquel año, cuando se estableció contacto en el barrio de Ginza, con ocho artistas y matemáticos japoneses que formaban el Computer Technique Group (Koju Fujino, Takeshi Hasegawa, Junichi Kakizaki, Masao Komura, Fujio Niwa, Makoto Ohtake, Haruki Tsuchiya y Kunio Yamanaka) y habían comenzado a desarrollar su labor colectiva con una incipiente vedette tecnológica: la computadora.

En esa ocasión el Centro trajo a Buenos Aires una muestra de grabados realizados con computadoras y muchos artistas argentinos se entusiasmaron con la nueva herramienta. En abril de ese año, se organizó un seminario con el ingeniero Julio Guibourg, Director del Centro de Cómputos de la Escuela ORT, que permitió la materialización del proyecto al ceder los equipos para que trabajasen los artistas Antonio Berni, Luis Benedit, Rogelio Polesello, Josefina Robirosa, Osvaldo Romberg y Miguel Angel Vidal, entre otros.

Los artistas trabajaron junto a Manuel Sadovsky, matemático, Gregorio Klimovsky, epistemólogo, y Alfredo Ibarlucía, arquitecto. Las computadoras estaban todavía muy lejos de la popularidad que alcanzaron en los años ochenta y noventa con la aparición de las PC personales. Aquella exhibición fue la primera en su género en América Latina y luego fue itinerando por ciudades de distintas latitudes en Europa, Japón y los Estados Unidos.

Cumplida su primera década en la que afianzó su papel como centro de difusión del art media, el ZKM se ha propuesto ampliar su misión desarrollando actividades centradas en el tema la globalización del arte contemporáneo. «La tecnología es un lenguaje universal que puede ser utilizado como contribución a la civilización, elimina el monopolio de la creatividad y democratiza el ejercicio de las artes. Por ello disiento de lo que escribía Ortega y Gasset a propósito de la deshumanización del arte y la rebelión de las masas: la tecnología es un medio democrático, bueno para la civilización y para las masas, porque permite controlar el entorno, individualizarlo y humanizarlo, es decir, adaptarlo a las necesidades humanas», sostiene Weibel.

  • Cuatro áreas

    El ZKM desarrolla actividades en cuatro áreas de investigación: el Instituto de Música y Acústica, el de Medios Visuales, el de Medios, Educación y Economía y el Instituto de Cine. Una sala de conciertos y, además, el «Klangdom», un estudio de grabación digital.

    Desde su fundación, el ZKM y sus museos, el de Medios y el de Arte Contemporáneo, han sido dirigidos con una concepción que transciende las habituales funciones de preservación y colección museística. Se convirtió en un espacio para la reflexión que desafía al visitante estimulando su participación y discusión crítica.

    La globalización del arte contemporáneo no ha llegado a la escena de los museos. Es una experiencia confinada al mercado, a los eventos como las ferias y a los grandes coleccionistas que sólo se interesan por la comercialización de las obras. Los cambios sociales y económicos en la proyección del arte plantean que se repiense el perfil de los museos y que el futuro no quede en manos de los marchands.

    Los museos de arte son desafiados por el impacto de los nuevos desarrollos globales. La expansión de la producción artística exige el tema de su institucionalización. Nuevos museos son fundados casi continuamente en todas partes del mundo y la mayoría de ellos no han revelado todavía sus visiones, sus políticas culturales y problemas para acompañar la educación de las generaciones jóvenes.

    El sentido político y los fines sociales del museo público de arte terminaron por diluirse en la Europa de la segunda mitad del XIX, hasta llevarlo a los tiempos de las galerías particulares. Los curadores de los museos los convirtieron en santuarios laicos a los que sólo asistían los conocedores y los artistas, quienes iban a solazarse con el pasado, en una cotidiana y exclusiva peregrinación a las fuentes.

    Theodor Adorno subrayó, con razón, que entre un museo y un mausoleo no había tan sólo una diferencia fonética. La informática ha trastocado los comportamientos económicos y sociales, imponiendo una cultura planetaria de la imagen visual con el advenimiento de nuevas prácticas para la civilización: aprendizaje, investigación y educación.

    La renovación de los años 60 ocurrió fuera del museo, aún en la calle. Hoy las instituciones de arte deben proponer nuevos tipos de acercamiento a los espectadores y especialistas. El arte ingresó en el consumo cada vez más creciente de cultura, acicateado por el dominio cada vez mayor de los medios de información y por las inauditas posibilidades de la imaginería electrónica.

    El ZKM se propone responder al impacto de esa globalización y fomentar la interacción y cooperación de los museos en distintas partes del mundo. Para diseñar nuevas visiones y experiencias que respondan a necesidades locales o a nuevas exigencias de los cambiantes modos de producción artísticas. Weibel ha sido designado director artístico de la próximo Bienal Internacional de Arte Contemporáneo de Sevilla, BIACS 2008.

    Al respecto de su propuesta para esta bienal, señaló: «Los proyectos anteriores no estaban enraizados en la cultura española. Mi bienal se remontará a Al Andalus como momento clave de la innovación científica, un tiempo de confluencia y no de choque entre las tres grandes culturas: cristiana, musulmana y judía. Quiero volver a escribir la experiencia de Al ndalus en el presente y el futuro. Utilizar la lección histórica y materializar la concordia entre las culturas a través de la tecnología. Su título, Youniverse, alude a las posibilidades que brindan las nuevas tecnologías: el individuo puede ser el universo, pero también debe responsabilizarse por el universo».

    Weibel plantea que el público quiere participar e involucrarse y se interesa por un arte vinculado con su vida y su ambiente. El arte digital se ve poco en los museos, según Weibel, porque son instituciones que están demasiado relacionadas con el mercado. Las bienales en cambio pueden considerarse como proyectos de investigación científicas.

    «Nadie se interesa por los visitantes de un centro de estudios», sostiene «pero los museos están sometidos a la esclavitud de la audiencia». Su propuesta para la bienal en Sevila aborda las relaciones entre arte, ciencia, tecnología y arquitectura en el contexto global de la sociedad de la información y la comunicación. Youniverse, un juego de palabras que representa la interactividad de cada individuo con el universo, su propio universo.

    Las propuestas de los artistas convocados girarán en torno a la movilidad, la individualización a través de las tecnologías, la física cuántica, la ingeniería hidráulica, la arquitectura y el medio ambiente. Se presentará un escaparate de los adelantos más representativos del siglo XXI, para que los visitantes interactúen con los contenidos de la exposición. En Youniverse el espectador se convertirá en protagonista y, según Weibel, la intención es promover «la democratización del arte y la emancipación de las masas a partir de la interacción del individuo con su entorno, modificado sustancialmente por las tecnologías de la información y de la comunicación».

    Se mostrarán vistas panorámicas de la ciudad de Sevilla a través del programa Google Earth y que se creará una «isla» en el mundo virtual de Second Life en la que, a través de la creación de figuras tridimensionales o avatares, se pueda dialogar con los pensadores de la antigüedad. Al-Andalus, que así se plantea llamar la isla, actuará como una máquina « generadora de lenguaje».

    Experto en nuevos medios, Weibel (Odessa, 1944) ha logrado integrar sus actividades como artista con las de curador y director del ZKM, donde inició su gestión con la muestra net_condition, un hito en la historia del arte digital, área en la que Weibel es un pionero.
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