Pero, aparte de ponerlas histéricas, la noticia logra unirlas en un objetivo común: boicotear la boda a cualquier precio. El ataque de nervios colectivo se debe, primero a que su hermano, que ellas sepan es gay, segundo (y fundamental), a que el testamento del padre dice claramente que, si el muchacho se casa, hereda el bello hotel familiar en la costa portuguesa para el que cada una tenía su proyecto.
Los enredos que genera el boicot son entretenidos y revelan a tres buenas actrices (
Dejá tu comentario