Un verdadero maestro del claroscuro, el artista encontró a mediados de los '80 un soporte ideal, la lona desechada proveniente de camiones de transporte. Con sus manchas, roturas, hilachas, costuras, la inscripción «Pampero» en el orillo, En la exposición actual, que abarca casi treinta años,
Pero es necesario hacer hincapié en el rico panorama de su dibujo, disciplina con la que se presentó públicamente a principios de los '70. Muchas veces
Tinta, lápiz, lápiz-color, gofrado, utilizados con gran rigurosidad, lirismo, imaginación, por ejemplo,
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