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Escalandrum es un verdadero seleccionado de músicos de la nueva camada argentina: Daniel Astor «Pipi» Piazzolla en batería, Nicolás Guerschberg en piano, Mariano Sívori en contrabajo, y Gustavo Musso, Damián Fogiel y Martín Pantyrer en saxos. El nombre del grupo, que ha editado su cuarto álbum, remite a una mezcla en la que los Piazzolla tienen mucho que ver: el amor por la pesca de tiburones Escalandrun -de la que Astor era fanático, igual que su nieto- con el «Drum» del final que se relaciona con el instrumento de «Pipi». Esa impronta percusiva y piazzoleana a la vez está muy presente en esta formación -una de las mejores de la escena jazzística local- que tiene la indudable marca de uno de sus fundadores. La otra marca fuerte es la de Nicolás Guerschberg, principal compositor junto a Damián Fogiel (aunque en este disco se sumó un clásico de Astor, «Escualo»). La música que compone «Misterioso», como todo lo que hace Escalandrum, tiene una indudable base jazzística, en un estilo muy libre que bordea los límites del «free»; y los saxos prefieren trabajar en el terreno del contrapunto -aún de solos- más que en el más tradicional del virtuosismo individual. Pero siempre aparecen los géneros latinoamericanos sosteniendo la estructura. En este sentido, vale la pena destacar dos momentos del álbum: «Chacarerosa» y «Fattogrosso», un candombe dedicado al uruguayo Trío Fattoruso.
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