2 de septiembre 2005 - 00:00

Gran bailarina para un "Lago" discutible

Marianela Núñez (eficazmente acompañada por el brasileño Thiago Soares) ofrece unamagnífica performance en la versión «aligerada» y no siempre lograda del «El lago delos cisnes» del Argentino de La Plata.
Marianela Núñez (eficazmente acompañada por el brasileño Thiago Soares) ofrece una magnífica performance en la versión «aligerada» y no siempre lograda del «El lago de los cisnes» del Argentino de La Plata.
«El lago de los cisnes». Ballet en un prólogo y cuatro actos. Mús.: P.I. Tchaikovsky. Coreog.: Petipa e Ivanov según revisión de G. Mollajoli. Ballet Estable y Orquesta Estable. Dir. mus.: R. Regio. (Teatro Argentino de La Plata. Repite: 3 y 4/9.)

El teatro Argentino de La Plata acaba de estrenar una nueva producción coreográfica y escénica de «El lago de los cisnes», uno de los más rutilantes ballets clásicos, con música de Tchaikovsky y coreografía de Marius Petipa y Lev Ivanov (en este caso revisada por el argentino Gustavo Mollajoli), que integra la trilogía de grandes obras del academicismo ruso que completan «La bella durmiente del bosque» y «El cascanueces».

Mollajolli
fundió los cuatro actos de la pieza en dos partes, con una síntesis de las acciones principales del argumento, que no resiente el original ni descarta sus simetrías ni su entramado coreográfico. En lo particular, Mollajoli se tomó algunas libertades y adaptó secuencias, bailes de carácter y desplazamientos de los distintos actos a sus necesidades expresivas y sobre todo a los recursos de la compañía del Argentino de La Plata, que él mismo dirige.

La bella música de Tchaikovsky también sufrió algunas alteraciones, lo que le quitó a coherencia y fluidez a la sutilmente equilibrada estructura musical, aunque el autor de esta versión logró su propósito de hacerla más breve y adecuada a las posibilidades de la compañía. Lo más fiel a Ivanov fueron los dos actos blancos esencialmente poéticos y románticos en su construcción. Las danzas palaciegas y las de carácter sufrieron más modificaciones, a veces, no demasiado justificadas. En estos casos lo mejor es respetar la tradición rusa que siempre es un paradigma de elegancia, eficacia argumental y belleza dancística.

El Ballet Estable del Teatro Argentino baila con dedicación y evidente esfuerzo una obra extensa y que requiere pureza de estilo. No todo responde a lo deseado en la exposición del lenguaje clásico académico, pero es valorable la intención de recrear bien una pieza capital de múltiples exigencias como «El lago de los cisnes».

La bailarina argentina que pertenece al Royal Ballet de Londres, Marianela Núñez, efectúo una magnífica performance de su rol doble de cisne blanco y negro. El primero tuvo elevación, refinamiento y fino trabajo de brazos, manos y torso, mientras que el cisne negro tuvo potencia, rapidez y carácter de una fuerte personalidad. Ya una gran bailarina, tanto en preparación técnica, anímica y estilística, tiene indudablemente un futuro promisorio.

Como partenaire, Núñez tuvo a otro artista del Royal, Thiago Soares, quien la sostuvo con elegancia y fuerza acrobática en todo su desempeño.

Dejá tu comentario

Te puede interesar