La muerte de Gustavo Martínez trajo consigo una fuerte interna entre la familia de Ricardo Fort y la del personal trainer. Todo comenzó con los duros posteos de Felipe Fort en contra de quien fuera su tutor, que luego borró.
La muerte de Gustavo Martínez trajo consigo una fuerte interna entre la familia de Ricardo Fort y la del personal trainer. Todo comenzó con los duros posteos de Felipe Fort en contra de quien fuera su tutor, que luego borró.
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Después de estas declaraciones, apareció en escena el sobrino de Martínez, Nicolás, que se mostró molesto con el entorno del empresario. “Tengo un dolor inmenso en el corazón. Gustavo era mi tío, el hermano de papá. Pasamos la última Navidad juntos, porque estabas ‘solo’ como siempre. No te supieron devolver todo el amor que les diste. Me quedo con tu sonrisa, no te merecías tanto desprecio, no te merecías terminar así. Perdón, tengo mucho dolor”, escribió también en sus redes.
Este jueves, se develó lo que parece ser la última batalla entre ellos: el velorio. En las últimas horas la jefa de prensa de la familia Fort, Natalia Román, había declarado que no brindaría información al respecto. “Es el tercer adulto que estos chicos pierden. Siempre con cámaras. Merecen despedirse una vez solos. Esta vez voy a tratar de que no se sepa”, enfatizó.
Lo cierto es que esta mañana, Nicolás Martínez expresó su indignación ante esta determinación. “Ellos dijeron que los familiares iban a ver dónde se hace -el entierro-, ¿Qué van a ver dónde se hace si yo firmé los papeles y estoy esperando que me llamen?”, expresó en diálogo con Nosotros a la Mañana (El Trece). Y enfatizó: “Me tienen que llamar a mí y yo tengo que disponer dónde se hace o no ¿Me puedo poner de acuerdo con ellos? Por supuesto”.
“Yo tuve que presentarme para testificar que soy el sobrino directo y nadie me llamó para decirme ´¿te parece si lo hacemos acá?´. Yo no veo a nadie alrededor mío. Lo único que veo es una chica que sale por los programas, esta Natalia, y la verdad no sé. Estoy viviendo algo que es una película de terror”, continuó.
En ese sentido, explicó que aún no decidió los pasos a seguir. “A mi tío lo conocían muchas personas y cuando falleció mi viejo nosotros no hicimos nada, después nos arrepentimos de eso porque también hay gente que quiere ir a despedirse. Entonces no sabemos qué hacer todavía, estoy a la espera que me llamen de la comisaría para ver si ya se puede retirar el cuerpo o no. No sé por dónde empezar, no se me muere todos los días alguien, tengo que ver una casa velatoria”. Y cerró: “Voy a hacer todo lo que esté a mi alcance. Si a mí alguien me charla, bueno, pero lo único que veo es que hablan por la televisión y dicen barbaridades. Lo único que me quedo de esto es que mi tío terminó siendo un pobre infeliz, que haya tomado esa decisión habla de cómo él vivía”.
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