20 de enero 2004 - 00:00
Jóvenes que no leen obligan a estrenar más films doblados
-
Postas sanitarias y 1.500 efectivos: así será el operativo de seguridad por el velatorio del Indio Solari en Avellaneda
-
La comedia más vista de Steve Carrell llegó a Netflix para hacerte morir de la risa
Sahores recordó que la compañía estrenó otros títulos en esa modalidad («Diario de la princesa», «Sopa de gemelas» y «La maldición del Perla Negra»), y agregó que «no necesariamente» hacerlo así reditúa mayores beneficios de taquilla.
Sin embargo, también es evidente en la Argentina la tendencia a que esa simultaneidad vaya quedando sin efecto, y que sólo se estrene la versión doblada de una película. El adulto que quiera oír las voces originales de tantos actores célebres que hoy doblan para Pixar o para Disney (desde Robin Willians a Jeremy Irons o Woody Allen, de Whoopi Goldberg a Willem Dafoe o Albert Brooks) sólo puede lograrlo esperando la edición en DVD, y siempre que ésta incluya esa banda de sonido.
•Resistencia
Cuatro años atrás, hubo un intento en México de estrenar la totalidad del cine angloparlante en versión española, aunque la resistencia fue fuerte y se dio marcha atrás. No es improbable que el paso del tiempo encuentre resistencias cada vez más débiles. El doblaje tuvo, en sus orígenes, una clara significación política: los gobiernos censuraban películas a través de las líneas de diálogo que le cambiaban a los actores.
No es por casualidad que, hoy día, los países más acostumbrados a ver películas dobladas sean España, Italia y Alemania, donde en los años '30 sus respectivos gobiernos totalitarios impusieron férreamente el doblaje como ley. Hoy, en una Europa tan distinta, cambiar esos hábitos resulta sin embargo muy difícil, más allá del florecimiento minoritariode salas de arte y ensayo,donde se ven películas subtituladas.
Guillermo Cabrera Infante glosó a John Donne cuando un espectador español, junto a él, se lamentó una vez de no poder escuchar la maravillosa voz original de Ingrid Bergman en la pantalla. «No preguntes por quién doblan las películas», le respondió. «Las están doblando por ti». Tal vez no estemos tan lejos como parece de llegar a una situación así.
M.Z.



