20 de enero 2004 - 00:00

Jóvenes que no leen obligan a estrenar más films doblados

E ra lógico que la prohibición de vender alcohol en quioscos y estaciones de servicio tuviera una repercusión periodística mucho más sonora, y frívola, que otros fenómenos sociales que hoy afectan a la adolescencia, más lentos y silenciosos aunque no menos atendibles. Por caso, que la falta de hábitos de lectura entre los más jóvenes esté provocando una lenta pero sostenida tendencia a estrenar películas dobladas al español, una costumbre limitada antes únicamente a la televisión abierta (donde es ley hacerlo), pero siempre resistida en las salas de cine. El que alguna vez fue uno de los públicos más cultos de América latina no lo habría permitido.

Si bien era habitual, y obvio, estrenar films de animación para chicos doblados al español, la franja se empieza a extender ahora a las comedias para adolescentes. «Disney» estrenó hace dos semanas «Un viernes de locos» en versión española (una película que decididamente no es para chicos, y que cuenta la historia de una madre psicóloga que intercambia su cuerpo con su hija adolescente).

Fox, por su parte, tiene previsto estrenar «Más barato por docena», comedia con Steve Martin y Bonnie Hunt, también en español. La semana pasada «Disney» presentó «Miniespías 3D», ésta sí para chicos aunque con un target que comprende otras franjas, sólo en versión española, y la semana próxima UIP estrenará «El gato», también doblada al castellano.

•Decisión

Consultado sobre el tema, Pablo Sahores, gerente de distribución de «Disney», dijo a este diario: «notamos que, si bien los adolescentes saben leer, muchos prefieren verla doblada al castellano».

Sahores
recordó que la compañía estrenó otros títulos en esa modalidad («Diario de la princesa», «Sopa de gemelas» y «La maldición del Perla Negra»), y agregó que «no necesariamente» hacerlo así reditúa mayores beneficios de taquilla.

La decisión de estrenar una película doblada al español la toma localmente cada territorio y no la casa matriz de una distribuidora «major», como algunos podrían suponer. «La casa central hace los dos negativos de sonido, y cada territorio decide cómo quiere estrenar», aclara Sahores. Esto también comprende el estreno simultáneo de ambas versiones, subtitulada y doblada, en diferentes salas (modalidad muy frecuente en Francia, donde es habitual ver las siglas V.O., por versión original, y V.F., por versión francesa, en las puertas de las salas).

Sin embargo, también es evidente en la Argentina la tendencia a que esa simultaneidad vaya quedando sin efecto, y que sólo se estrene la versión doblada de una película. El adulto que quiera oír las voces originales de tantos actores célebres que hoy doblan para Pixar o para Disney (desde
Robin Willians a Jeremy Irons o Woody Allen, de Whoopi Goldberg a Willem Dafoe o Albert Brooks) sólo puede lograrlo esperando la edición en DVD, y siempre que ésta incluya esa banda de sonido.

•Resistencia

Cuatro años atrás, hubo un intento en México de estrenar la totalidad del cine angloparlante en versión española, aunque la resistencia fue fuerte y se dio marcha atrás. No es improbable que el paso del tiempo encuentre resistencias cada vez más débiles. El doblaje tuvo, en sus orígenes, una clara significación política: los gobiernos censuraban películas a través de las líneas de diálogo que le cambiaban a los actores.

No es por casualidad que, hoy día, los países más acostumbrados a ver películas dobladas sean España, Italia y Alemania, donde en los años '30 sus respectivos gobiernos totalitarios impusieron férreamente el doblaje como ley. Hoy, en una Europa tan distinta, cambiar esos hábitos resulta sin embargo muy difícil, más allá del florecimiento minoritariode salas de arte y ensayo,donde se ven películas subtituladas.

Guillermo Cabrera Infante
glosó a John Donne cuando un espectador español, junto a él, se lamentó una vez de no poder escuchar la maravillosa voz original de Ingrid Bergman en la pantalla. «No preguntes por quién doblan las películas», le respondió. «Las están doblando por ti». Tal vez no estemos tan lejos como parece de llegar a una situación así.

M.Z.

Te puede interesar