La duquesa de Cambridge, Kate Middleton, abandonó el Hospital King Edward VII de Londres, donde se encontraba bajo asistencia desde el lunes, tras registrar una mejoría por una dolencia durante su embarazo.
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Kate, que salió de la clínica vistiendo un abrigo negro y con un ramo de flores amarillas, estaba acompañada del brazo por su esposo, el príncipe Guillermo. Ambos sonrieron ante los fotógrafos, sin hablar con la prensa.
El alta hospitalaria se efectuó en medio de un estricto hermetismo. "Su Alteza Real quiere agradecer al personal del hospital por la atención y tratamiento que ella ha recibido", declaró en un comunicado un portavoz del Palacio de St. James.
El vocero real dijo que la duquesa no participará por el momento de actividades públicas, mientras el príncipe retomará sus compromisos reales y como piloto de helicópteros de la Royal Air Force (RAF), incluida la participación este fin de semana en dos eventos oficiales.
La princesa fue hospitalizada el lunes por la mañana por la condición hiperémesis gravídica, que provoca náuseas y vómitos severos en algunas embarazadas. Su ingreso obligó a la Casa Real a confirmar que la duquesa estaba embarazada de un bebé que será tercero en la línea de sucesión a la Corona británica y el tercer bisnieto de la reina Isabel II de Inglaterra.
La noticia fue reportada por los principales medios periodísticos del mundo y provocó una ola de felicitaciones, incluidas las de la Casa Blanca, Downing Street y de la Iglesia de Inglaterra.
Debido a su condición de salud, los especialistas especularon que la duquesa podría estar embarazada de gemelos, un hecho que provocaría un dolor de cabeza a la Realeza a la hora de elegir un sucesor al trono.
Esta semana, la Mancomunidad de ex Naciones británicas (Commonwealth) autorizó el cambio de la ley de sucesión real, que permitirá que los primogénitos de un heredero al trono británico, sin importar si son niños o niñas, puedan acceder al trono.
El alta se produjo un día después que dos periodistas australianos se hicieron pasar por la reina Isabel II de Inglaterra y por el príncipe Carlos, y lograron obtener datos médicos de la duquesa al conseguir hablar con una enfermera de la clínica privada.
Tras ese hecho, la Autoridad de Comunicaciones y Medios de Australia confirmó haber recibido un gran número de quejas de parte de la población, criticando la broma del canal de radio 2Day FM.
La última aparición pública de Kate fue el viernes pasado, cuando jugó al hockey con alumnos durante una visita a su antigua escuela primaria, Saint Andrews, en el oeste de Londres.
La pareja, que hasta ahora vivía gran parte del tiempo en la remota isla de Anglesey (Gales), permanecerá en el Palacio de Kensington, donde se tomará unos días de descanso. Kate y Guillermo se casaron el 29 de abril de 2011 en la Abadía de Westminster, en una ceremonia de pompa y circunstancia seguida por millones de personas en las calles de Londres y por unos 2.000 millones de telespectadores en todo el mundo.
Desde la boda, la Realeza británica registró un fuerte aumento en sus índices de popularidad, ya que la mayoría de los súbditos británicos prefiere que Guillermo suceda a su abuela, la reina Isabel II, como el próximo rey de Inglaterra, en lugar de su padre y "eterno heredero al trono", el príncipe Carlos.
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