«Nacido para matar» salió recientemente en VHS en una colección de cine bélico. La copia es excelente, pero para quienes tienen DVD puede ser más interesante la flamante versión en este formato: Kubrick era un director tan obsesivo que supervisaba personalmente la reedición o reestreno de cada una de sus películas, impidiendo cualquier detalle que no respetara su trabajo, por mínimo que fuera.
Por eso la edición norteamericana en laser disc, y hasta su primera edición estadounidese en DVD de «Full Metal Jacket» no habían sido remasterizadas para levantar el sonido con todo el potencial del Dolby digital: evidentemente si Kubrick tiene que participar de la remasterización, el presupuesto para la nueva edición se vuelve muy costoso y el estudio prefiere simplemente mandar al mercado del cine hogareño la última copia aprobada por el director.