27 de marzo 2001 - 00:00

La televisión local

La televisación local del Oscar tuvo este año una conducción prolija con Juan Castro y Cristina Pérez, y bien documentada en cifras y datos con Axel Kutchevasky (a quien le jugó una mala pasada un micrófono que seguía abierto antes de ir a la tanda, pero eso fue un accidente simpático). Comparada con las conducciones de años anteriores, en especial las bochornosas de Eduardo De la Puente o de Roberto Pettinato, la de anteanoche fue un lujo.

La TV argentina parece empezar a darse cuenta de que para trasmitir el Oscar no es necesario ser más ingenioso o canchero que Billy Crystal, o un superado que está más allá de esas «tonterías» (¿para qué se acepta conducir, entonces?). Simplemente hay que respetar al espectador que quiere ver la ceremonia y no al chistoso de turno tratando de rivalizar con Jim Carrey.

Pero el punto flojo de «Azul» estuvo en la movilera María Susini, que creyó que tenía que hacer de Mariana Fabbiani. No consiguió entrevistas (salvo, claro está, la pactada por el canal con el músico Jorge Calandrelli), sobreactuó y exasperó. ¿Para qué? Porque las únicas entrevistas que se vieron fueron las de la prensa extranjera.

Dejá tu comentario

Te puede interesar