23 de diciembre 2003 - 00:00

Lebón: más que nostalgia

Actuación de David Lebón (voz, guitarra). Con G. Correa, L. Russo (teclados), P.Lebón (batería), L. Cotiquelli (bajo), y orquesta (Dir.: A. Terán). Invitado: P. Aznar. (Teatro Gran Rex, 19/12.)

David Lebón, hombre fundamental de la historia del rock argentino, quiso darse un gusto. Residente desde hace años en Mendoza, volvió a Buenos Aires para actuar en un teatro grande. Pero no se conformó con tener el respaldo de su grupo mendocino sino que quiso sumar una agrupación de cámara -o una pequeña orquesta sinfónica- para acompañar una moda que ha seducido últimamente a muchos músicos populares. Y buena parte del show tuvo como invitado especial a su viejo compañero de Serú Girán, Pedro Aznar.

Lebón
se siente feliz entre el público, lo cual manifiesta bajando al pasillo del teatro para tocar un solo rabioso en medio de los besos y los abrazos. Y es allí, en la cosa directa, en el rock más descarnado con el sostén de una buena banda, en las canciones más inspiradas de su repertorio, que encuentra su espacio más valioso, aunque hubo también algunas piezas de su más reciente disco, «Yo lo soñé». Las canciones con acompañamiento orquestal -aproximadamente, 40 por ciento del total-, flaquearon en los arreglos y la fallida dirección de Alejandro Terán. El estilo romántico, los colchones de cuerdas y la escasa originalidad de las orquestaciones, no aportaron a temas que se lucen mejor con un sonido más pequeño y más crudo. En cambio, fueron superlativos varios de los momentos compartidos con Aznar, y temas como «Noche de perros», «Seminare», «San Francisco y el lobo», «El tiempo es veloz» o «Ya no hay forma de pedir perdón» interpretados por ambos quedarán en el recuerdo como la vuelta de una suerte de mini Serú Girán.

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