24 de febrero 2004 - 00:00

"Me harta ese lugar común de demonizar al productor"

Harvey Weinstein
Harvey Weinstein
Harvey Weinstein no es un personaje fácil en la industria hollywoodense. Varios directores han quedado exhaustos y hasta lo acusaron de causarles «úlceras» cuando vieron sus películas tranformadas por la mano del productor, además cofundador de los estudios de cine Miramax. Tampoco derrochan ditirambos sobre él los expertos en moda, que siempre se mofan de su atuendo en las grandes galas.

Por caso, en el último Oscar, compararon su ropa con la de un pescador, por lo que Weinstein aseguró que el próximo domingo en la ceremonia de entrega de la Academia, lucirá un diseño exclusivo de Giorgio Armani.

En diálogo con este diario, él mismo contó que Armani se sinceró: «Me ofrezco a diseñarle un traje. Hasta yo estoy harto de escuchar sobre su mal gusto».

Otro karma en la vida de Weinstein es su mal humor cuando trabaja y de eso han hablado Sean Penn, Russell Crowe y Johnny Depp, entre otros, aunque Weinstein ha minimizado lo que para él son sólo «intercambios de opinión»: «La paternidad nos ha alejado. Yo soy un apasionado del trabajo y ellos estaban en otro momento de sus vidas».

Conversamos con él sobre las películas de guerra en la era Bush a propósito de «Regreso a Cold Mountain»; la próxima película de Martin Scorsese que él produce, «El aviador», y de la campaña «sucia» contra su candidato favorito, el demócrata John Kerry. «Cold mountain» (que se estrena en la Argentina el 11 de marzo), dirigida por Anthony Minghella y protagonizada por Jude Law, Nicole Kidman y Renee Zellweger, disputará el domingo varias de las principales nominaciones al Oscar.

Periodista:
Usted ha producido películas argentinas como «Valentín» de Alejandro Agresti. ¿Qué opina de la moda de los festivales clase A de mostrar y premiar el cine del Sur que muestra pobreza y subedarrollo?

Harvey Weinstein: «Valentín» es una película que amo. Los films que ustedes están haciendo ahora son muy inteligentes y presentan todas las posibilidades para insertarse en la industria. Tienen que contar las historias que se relacionan con su propio país y serán esas las que funcionarán. Si tienen pobreza como parte de la coyuntura, adelante, pero no creo que haya que hacer del subdesarrollo un conflicto del cual partir para hacer un film. Y menos que ése sea el criterio para que ganen o no en festivales.


P.:
Muchos directores lo han criticado por la manipulación y tergiversación de sus películas...

H.W.: A menudo se mira al productor con recelo, pero hay que reconocer que un fuerte productor ayuda a la película. Todo depende en cuán profesional y experimentado sea, muchas veces un buen productor puede mejorar la película pero tantas otras la puede arruinar. Sin dudas estamos tanto o más interesados en el cine del mundo y no sólo en el norteamericano o en el hablado sólo en inglés. Pero estoy cansado del lugar común «director igual artista» y «productor igual demonio», que para colmo ya repite la gente común, el público en general, como si supieran cómo se produce una película.


• Oferta

P.: Miramax es parte de Disney, que rechazó hace poco el ofrecimiento multimillonario de Comcast para comprarla. Hasta ahora Disney es una de las pocas compañías independientes de las grandes corporaciones. ¿Cuál es su opinión sobre el rechazo de la oferta de Comcast?

H.W.: No sé mucho sobre esa potencial fusión pero todo tiene que ver con las buenas compañías o malas compañías. Habría que tomar en cuenta si la estrategia política de Comcast para influir en Disney es positiva y alentará a que esa empresa produzca más. Claro que si a los ejecutivos no les satisface la oferta monetaria están en condiciones de rechazarla.


P.:
Usted ha declarado que su candidato favorito para las próximas elecciones es John Kerry, que está atravesando por una agresiva campaña en su contra. ¿Qué opina al respecto?

H.W.: No estoy cerca como para poder definir si son ciertas o no las acusaciones que le hacen pero en mi caso no han influido. Aún sigo apoyando a Kerry porque me parece que es un buen hombre.


• Guerra y valores

P.: «Regreso a Cold mountain» pone el énfasis en los valores familiares y de amistad durante la Guerra de Secesión en lugar de focalizar en el conflicto bélico en sí mismo. En el último Berlín eso fue tomado como una apuesta a lo políticamente correcto. ¿Usted qué dice?

H.W.: En la película se expresa mi opinión acerca de esa guerra en particular, pero podría aplicarse a cualquier guerra. En un momento del film Jude Law dice «Peleamos por una bandera y una mentira», he ahí la cuestión. Tendríamos que tomar en cuenta que muchas veces se pelea por el país con cierta convicción impuesta y adquirida, pero el conflicto de fondo es una gran farsa.


P.:
¿De qué trata «El aviador», película que usted le produjo a Martin Scorsese y que está en etapa de postproducción?

H.W.: Tiene un maravilloso guión de John Logan y la protagonizan Leonardo Di Caprio como Howard Hughes, Cate Blanchett como Katharine Hepburn y Kate Beckinstale como Ava Gardner. También están Ian Holm, Alan Alda y Willem Dafoe. Es un drama sobre un todavía joven Hughes, que dirige la película favorita de Scorsese, «Hell's angels». El joven director se obsesiona tanto en las escenas aéreas que termina esperando para siempre, que las condiciones climáticas sean las que él había imaginado. El film culmina en 1946 y sus romances con Ava Gardner y Katharine Hepburn.


Entrevista de Carolina Liponetzky

Dejá tu comentario

Te puede interesar