«32 caperucitas con canastas vacías y sin lobo»: en la interpretación de Mondongo, van en busca de dólares para llenar sus canastas.
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En la Argentina, que en menos de un siglo pasó de ser potencia mundial a la pauperización, el dinero no sólo importa a todos, como sostiene Informate más
Así, la emblemática representación del dinero, el billete con el rostro de George Washington que reproduce Mondongo, evoca placeres y urgencias desesperadas, dichas y desdichas. El inmenso dólar de 250 kilos que los artistas reproducen sobre una base encerada en dramático blanco y negro, con clavos e hilos de plata, acentúa el sentimiento de incertidumbre que forma parte del ser argentino. Un simple cambio de color, alcanza para tornar sospechosa la imagen de lo que fue durante décadas de sucesivos marasmos económicos, la más anhelada y segura tabla de salvación.
En la historia del arte, el dinero supo ser motivo de inspiración. La serena pintura de
La muestra de Mondongo viene a romper el silencio y se abre con la obra
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