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13 de febrero 2007 - 00:00

Negocios y trastienda de Berlín

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La productora y distribuidora italiana Adriana Chiesa, una de las mujeres más influyentes en los negocios cinematográficos de su país, fue invitada por las autoridades del INCAA a formar parte del jurado del próximo festival de Mar del Plata, cuya composición definitiva se conocerá pocos días antes de su apertura, el 8 de marzo. Esta invitación se produce en el marco de los acuerdos de coproducción entre la Argentina e Italia que se están impulsando actualmente, y que comenzarán a materializarse en los primeros días del mes próximo, poco antes de Mar del Plata, cuando lleguen a Buenos Aires varios productores italianos, tanto del ámbito público (Istituto Luce) como del privado.

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  • Ultimamente, no hay festival que carezca de tango. En Berlín tampoco falta, y está tanto en las películas como en la calle. La banda de sonido de «Los falsificadores» (ver nota central) está basada exclusivamente en arreglos de tangos clásicos, pese a la naturaleza de su argumento (la única referencia a la Argentina es que una de las mujeres del protagonista, al comenzar el film, le pide que le falsifique un pasaporte argentino, que por aquellos tiempos tenía un valor estratégico). Así, mientras se ven las crueles imágenes de los campos de concentración y los trabajos forzados, se oye «Amores de estudiante», «Volver», «Melodía de arrabal» y otros clásicos... No es la combinación ideal, desde ya. Más alegre es el caso de extravagante músico Sverre Indris Joner, fanático del tango, que por estos días está representando la operita de Piazzolla «María de Buenos Aires» en la Komische Oper de Berlín, con Julia Zenko como protagonista, y que pronto estrenará el film «Tanghost» (« Fantasma de tango»), donde se oyen temas de su CD «Felinoelectrocutango». Una variación jamás imaginada por Troilo.   

  • Los algo ridículos anteojitos de celofán de colores para ver 3D están haciendo furor, y ése fue otro de los temas del festival ( curiosamente, una tecnología que parece paleolítica en los tiempos del cine digital). Según un informe que distribuyó aquí la revista «Variety», en el mundo sólo existen hasta el momento 250 salas equipadas para proyectar 3D, pero se calcula que esa cifra se cuadruplicará a fines de 2007. Muchas «majors» se han lanzado a producir cada vez más títulos con secuencias diferenciadas en 3D (que se ven de manera convencional en las salas tradicionales). Lo singular del caso es que el 3D parecería, en cada momento histórico, ser más una alternativa contra la competencia de otros medios que un fin en sí mismo. En los '50, se propagó (al igual que el cinemascope) como oferta diferenciada contra la naciente televisión. Ahora lo es contra el dvd hogareño y, en especial, contra la piratería, que (al menos por el momento) no puede lograr que se «bajen» películas en tercera dimensión.

  • El sólido fondo RB Cinema 1 de Brasil (en este festival está detrás del film «El año en que mis padres salieron de vacaciones») anunció en Berlín que establecerá un fuerte brazo distribuidor en Rio de Janeiro, con alcance a varios países de América Latina, incluyendo la Argentina, además de Europa. Más que una novedad de tipo empresarial es también de política cultural. Las películas brasileñas comparten un mismo destino con muchas argentinas: se ven y aplauden en festivales, y luego mueren sin difusión, sobre todo a escala latinoamericana.

  • M.Z.

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