Netflix acaba de incorporar una nueva ficción de crimen y época, que recupera uno de los casos policiales más conocidos de Estados Unidos. La producción cuenta con ocho episodios y forma parte de una exitosa antología televisiva.
Un doble homicidio ocurrido en Massachusetts en 1892 vuelve a la pantalla con una historia atravesada por secretos familiares y una investigación que nunca cerró del todo.
Ocho capítulos de drama y suspenso llegan al streaming con una cuidada ambientación de época.
Netflix acaba de incorporar una nueva ficción de crimen y época, que recupera uno de los casos policiales más conocidos de Estados Unidos. La producción cuenta con ocho episodios y forma parte de una exitosa antología televisiva.
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La historia transcurre principalmente en la Massachusetts de finales del siglo XIX y reconstruye un doble homicidio ocurrido en 1892. Aquel episodio convirtió a una joven de Fall River en una figura permanente de la cultura popular estadounidense y dio lugar a décadas de especulaciones.
El 4 de agosto de 1892, Andrew Borden y su esposa, Abby Borden, fueron asesinados dentro de su vivienda en Fall River, Massachusetts. Andrew fue encontrado muerto en el sillón de la sala, mientras que Abby apareció en una habitación de la casa. Ambos habían sufrido múltiples golpes con un hacha.
La investigación rápidamente puso el foco sobre Lizzie Borden, hija de Andrew y principal sospechosa del caso. Tenía 32 años y se encontraba en la vivienda cuando ocurrieron los asesinatos. La policía comenzó a revisar sus movimientos y declaraciones, mientras el caso adquiría una enorme repercusión pública.
Lizzie fue arrestada y posteriormente llevada a juicio. El proceso comenzó en 1893 y terminó con su absolución. La Justicia no logró establecer su culpabilidad más allá de una duda razonable, pero el veredicto tampoco consiguió cerrar las preguntas que habían surgido alrededor del doble crimen.
Ese punto es clave para entender por qué la historia sobrevivió durante más de un siglo. El misterio quedó abierto y Lizzie pasó a convertirse en una figura asociada al crimen dentro del imaginario estadounidense. Con el tiempo, el caso fue retomado por libros, películas, series, obras teatrales y otras expresiones culturales.
La ficción de Netflix parte de esos acontecimientos, pero incorpora una mirada particular sobre el contexto en el que vivía la protagonista. La trama presenta a Lizzie dentro de una familia marcada por las tensiones y restricciones propias de la sociedad victoriana, mientras su relación con Bridget “Maggie” Sullivan, la criada de la familia, adquiere un lugar central.
La propuesta creada por Ian Brennan y desarrollada junto con Ryan Murphy también conecta la historia con otras figuras femeninas vinculadas al crimen. Esa decisión permite que la ficción vaya más allá de reconstruir un expediente policial y explore cuestiones como la violencia, la presión social y las restricciones que enfrentaban las mujeres de aquella época.
El elenco reúne actores conocidos de Hollywood con intérpretes que asumen por primera vez papeles centrales dentro de esta producción. Ella Beatty encabeza la ficción como Lizzie Borden, en su primer gran papel protagonista para televisión.