15 de marzo 2005 - 00:00

Notable crecimiento de los Reincidentes

Pequeña Orquesta de Reincidentes. Con A. Vintrob (batería, percusión), R. Guerra (contrabajo, tuba, voz), S. Pedroncini (guitarra, banjo, trompeta, mandolina), J.P. Fernández (guitarra, banjo, voz) y G. Pesoa (piano, acordeón, banjo, voz) (La Trastienda.)

Es notable lo que ha crecido la Pequeña Orquesta de EReincidentes en estos últimos tiempos. Han recorrido muchos escenarios, y no sólo de nuestro país. Acaban de lograr cierta trascendencia pública a partir de la musicalización de la película uruguaya «Whisky», algunos de cuyos temas estuvieron en este concierto. Se han consolidado como banda. El ajuste se ha hecho impecable. Y ese crecimiento se notó en el primero de los conciertos de una serie de tres que presentarán en los viernes de La Trastienda. La música de los Reincidentes tiene un aire de folklore centroeuropeo que ronda todo lo que hacen. Pero pueden descubrirse además influencias del tango y la milonga, del folklore balcánico, y hasta de la música brasileña. La instrumentación es sumamente variada, en una suma de distintos instrumentos acústicos, guitarras y teclados enchufados y hasta recursos no convencionales, como tocar un serrucho o una lata con un arco de violín. El grupo se sostiene en el teclado de Guillermo Pesoa, las guitarras de Juan Pablo Fernández y Santiago Petroncini, y en la batería de Alejo Vintrob. La circulación de instrumentos que hay entre los integrantes de la banda tiene un efecto visual y multitímbrico muy atractivo, pero no siempre redunda en excelencia técnica; es obvio que son muy pocos los que pueden tocar con la misma habilidad tan variada gama de aparatos. En eso, y en una reiteración estética que se va sucediendo a lo largo del show, están seguramente los puntos más flacos de esta propuesta que, de todos modos -y como dijimos- ha mostrado una llamativa maduración.

R.S.

Dejá tu comentario

Te puede interesar