9 de marzo 2005 - 00:00

Novela que parece un manual de autoayuda

Novela que parece un manual de autoayuda
Irvin D. Yalom «Un año con Schopenhauer» (Bs. As., Emecé, 2004, 289 págs.)

Como autor de bestsellers, Irvin D.Yalom encontró una buena veta literaria en su amplia experiencia como psicoterapeuta. Si bien sus métodos reflejan un exagerado conductismo más propio de un manual de autoayuda que de un riguroso tratamiento psicoanalítico, el autor de «El día que Nietzsche lloró» sabe como entretener a sus lectores con la amenidad de sus historias clínicas hábilmente ficcionalizadas.

Yalom
es profesor emérito de psiquiatría en la Universidad de Stanford y divide su práctica clínica entre Palo Alto (California) y San Francisco, su ciudad de residencia. Pero, además de ser un especialista en terapia grupal ha demostrado un creciente interés por la filosofía, a la que considera un valioso camino alternativo en la búsqueda de una vida más plena.

En la novela «El día que Nietzsche lloró», Yalom describió el encuentro entre Nietzsche y Breuer (el médico vienés que fuera maestro de Sigmund Freud) como un tratamiento en el que los roles terapeuta-paciente terminaban intercambiados. Siguiendo un esquema similar, «Un año con Schopenhauer» cuenta con la figura dominante de otro gran filósofo alemán (autor de «El mundo como voluntad y representación») cuya vida y pensamiento son presentados de manera clara y sencilla, en capítulos alternados. El otro protagonista de esta novela es un psicoterapeuta, Julius Hertzfeld, quien al enterarse de que padece de una enfermedad terminal, decide contactarse con un ex paciente, Philip Slate, al que no pudo curar de su desenfrenada afición al sexo. Julius quiere resolver este caso antes de morir, pero cuando finalmente se encuentra con Philip (veinte años después de aquel tratamiento) éste le informa que ha logrado curarse a sí mismo leyendo a Schopenhauer y que se ha servido de sus teorías para trabajar como consejero filosófico. Pero como Philip necesita de una licencia profesional para ejercer como terapeuta, le pide a Julius que sea su tutor a cambio de iniciarlo en la lectura de este filósofo. A regañadientes, Julius acepta supervisarlo con la condición de que Philip asista a su grupo de terapia, en donde aprenderá a relacionarse con la gente. Su ingreso provoca fuertes reacciones entre los otros pacientes, pero todos los conflictos (tanto grupales como individuales) se irán resolviendo oportunamente. Este nuevo título de Irvin Yalom se lee con liviandad, dado su escaso rigor científico en el campo del psicoanálisis, pero resulta valioso por su llana introducción al pensamiento de Arthur Schopenhauer, ese filósofo alemán por el cual confesaba uan abierta admiración Jorge Luis Borges y muchas veces cita en sus obras.

Patricia Espinosa

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