Es una verdadera joyita, con música encantadora y un libreto rebosante de situaciones cómicas, que no veíamos desde 1978. Ejemplo: un tenor entre el público se ofrece a reemplazar al desafinado de la compañía, se presenta como Ver travestido de «mamma napolitana» al barítono
Por supuesto hay una caprichosa «primadonna» que hizo con naturalidad
Hay que agradecer a la Casa de la Opera de Buenos Aires esta exhumación, por la saludable ocasión de poder reírnos francamente con un género que últimamente sólo trae angustias e incertidumbres.
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