Del mismo modo, Ripley volvió ayer a Venecia 20 años más viejo y más exitoso que en el film de «Mucha gente, en la profundidad de su identidad, le gustaría poder decir, '¿Por qué simplemente no matarlo?' y si uno no se siente tan mal por ello, entonces, ¿por qué no hacerlo? Es una solución clara a ciertas cosas», agregó.
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