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Antes de seguir, se impone un poco de historia. El origen del vodka Absolut se remonta al siglo XV, se transmitió a través del tiempo por medio de secretas recetas familiares y aún se destila en la pequeña villa portuaria de Ahus, al sur de Suecia, sobre el Báltico. Pero más allá de la historia de la bebida, lo interesante es su relación con el arte. Para ello hay que comenzar por el diseño de la elegante botella inspirado en antiguos frascos de remedios, cuello corto, hombros redondeados, transparente, en la que está impresa toda la información pertinente a su destilación en caracteres brillantes en negro y azul.
Estas coincidencias artísticas se reflejan en obras en las que la espiral, muy propia del Jugendstil, es protagonista. Y en cuanto a la arquitectura, qué mejor ejemplo que Casapueblo, en la que no existe la línea recta,
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