Consecuencia: en el intercambio, todos enroscan mal. Y eso mismo le permite al amigo A elogiar: el manejo de la composición visual y los colores, y el momento en que la desplazada ve a la otra elevarse entre risas, con las piernas al aire (malpensados, está en un subibaja). A lamentar, sin embargo: eso es todo, y aunque esté bien cuidado deja gusto a poco, tanto para los simplemente morbosos, como para los cinepsicófilos que todavía están masticando la primera que acá se estrenó del mismo autor, una grotesca farsa sobre el edipismo llamada
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