18 de marzo 2005 - 00:00

Realismo excesivo en la competencia

Mar del Plata (Enviado especial) - Tres películas para estómagos fuertes se vieron ayer en competencia: la sueca «Un agujero en mi corazón», con drogadictos en estado desesperante y cuerpos abiertos, la brasileña «Casi dos hermanos», con dos amigos muy distintos que compartieron la experiencia carcelaria en los '70 (uno es jefe narco, el otro diputado),bastante atendible pero también fuerte, y «Vital», del artista de cine de terror Sinhya Tsukamoto, celebrado por sus fans y por algunos que todavía no habían almorzado (la excusa: un amnésico quiere recuperar la memoria trabajando sobre el cuerpo vivo de una joven).

La competencia se cierra hoy con la argentina «Un año sin amor», sobre búsquedas particularesde un joven con sida, y la alemana «El noveno día», sobre el caso verídico de un religioso específicamente liberado de Dachau, para que « convenza» al obispo de Luxemburgo de pasarse a los nazis. Si no lo logra en diez días, volverá al campo de concentración. El personaje real fue luego presidente de la OCIC, y gran colaborador del Concilio Vaticano II, pero nunca quiso contar lo que habló con su obispo en aquella dramática ocasión.

En cambio el director del film, Volker Schlöndorff, contó mucho en una clase maestra abierta a todo público; en especial, sobre los secretos de su película más famosa, «El tambor». Para hoy se anuncia la clase de Norman Jewison.

Otros hechos dignos de breve reseña. Ayer Cristina Alvarez Rodríguez, del Instituto Cultural de la Provincia, presentó oficialmente al BAfilm, organismo destinado a facilitar producciones de cine (un ejemplo, la competidora «Tatuado», que se rodó con atendible apoyo en San Antonio de Areco). La organización Signis, sucesora de la histórica OCIC, lanzó su V Concurso de Postproducción para América Latina, y la Federación Iberoamericana de Productores Cinematográficos y Audiovisuales, Fipca, entregó el premio Luis Buñuel a la que considera mejor película latinoamericana de 2004: «El abrazo partido» (10.000 euros, como para llegar a fin de mes). Julio Peces San Román, director de la Semana Internacional de Cine Fantástico y de Terror de Estepona, respaldó la presentación de un libro sobre los superhéroes de Marvel llevados al cine. Y los del Museo Duca Degli Abruzzi y la Regione Piamonte se lucieron con el rescate de «Terre Magellaniche», asombrosa colección de imágenes fueguinas que el misionero salesiano Alberto M. de Agostini tomó entre 1915 y 1930, y que ayer se proyectó en copia nueva y con música en vivo (especialmente llegados de Italia, Francesco Villa en violoncello, Francesco Pennarola en piano).

«Terre Magellaniche»
muestra indios de razas hoy perdidas, como los onas, en contacto con la naturaleza. Otros de razas varias se muestran en trasnoches de fiesta continua, en contacto con la cerveza. Pero nadie, ni indios cerveceros ni compradores europeosesperan para mañana sábado una fiesta oficial de cierre. Los grandes agasajos, los fuegos artificiales, ya son cosa del pasado. La vigésima edición del festival marplatense no ha sido precisamente una fiesta en el sentido tradicional. Por suerte, ha sido un buen encuentro para generar negocios y ver películas de toda clase. Aunque algunas sean vomitivas.

P.S.

Dejá tu comentario

Te puede interesar