En la década del 60, en plena guerra fría, los EE.UU. y la Unión Soviética también se enfrentaron en la carrera espacial. El Kremlin, que en 1957 hizo de la perra Laika el primer ser vivo que orbitó el planeta, no llegó en cambio a poner antes que Washington un ser humano en la Luna. En agosto de 1969, Neil Armstrong plantó allí la bandera de su país mientras los soviéticos fracasaban ese año con su nave N1, primero en febrero y luego el 3 de julio, sólo 17 días antes del alunizaje de la Apolo 11.
Medio siglo después, todo regresa. No sólo el nombre Sputnik ha vuelto a ser uno de los más populares de la época (aunque por algo bien distinto de la nave en la que viajaba Laika), sino porque la carrera espacial entre Rusia y los EE.UU. se replica en una insospechada competencia cinematográfica: ambos países anunciaron el rodaje de sendas películas en la Estación Espacial Internacional (ISS), y los equipos encargados de hacerlo iniciarán la expedición en octubre de este año. La NASA ya lo había hecho público en mayo de 2020, con una estrella de Hollywood como tripulante: Tom Cruise.
Ayer, la agencia espacial rusa Roscosmos anunció que enviará a la actriz Yuliya Peresild y al director Klim Shipenko a filmar en la ISS la “primera película de ficción rodada en el espacio”. Esta vez creen que le ganarán de mano al protagonista de “Misión Imposible”.
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Tom Cruise tomará el mismo tour que Yuliya Peresild.
“La partida de la expedición está prevista para el 5 de octubre de 2021 desde el cosmódromo de Baikonur, a bordo de la nave espacial Soyuz MS-19”, informó Roscosmos en el comunicado. El film, dirigido por Shipenko, lleva el título de “El desafío” y será un “drama espacial”, según la agencia. Peresild recibió en 2013 el premio al Artista Joven de manos del presidente Putin. Entre sus films más conocidos figura “La batalla de Sebastopol”, de 2015.
Tanto Peresild, de 36 años, como el director Klim Shipenko, de 37, se someterán a un entrenamiento que incluye pruebas de centrifugación y vuelos en gravedad cero a partir del 1 de junio. Tal entrenamiento será documentado por uno de los principales canales de televisión rusos, Channel One. La agencia agregó que la película tendría como objetivo “popularizar las actividades espaciales de Rusia, así como glorificar la profesión de cosmonauta”. La elección de actriz y director surgieron de un “casting” diferente de los habituales, ya que la selección médica influyó tanto o más que la actoral. “El proyecto se convertirá en un ejemplo de que los vuelos espaciales se están convirtiendo en algo accesible no sólo para los profesionales, sino también para un abanico cada vez más amplio de interesados”, dijo Roscosmos.
El proyecto estadounidense no sólo incluye a Tom Cruise, de 58 años, y la NASA, sino también a Elon Musk ya que uno de sus cohetes, Space X Crew Dragon, será la nave de Cruise y del director Doug Liman, de 55 años. La estación ISS orbita a la misma distancia de la Tierra que Mar del Plata de CABA, unos 400 kilómetros. El viaje demanda en total unos doce días. La Universal Pictures estará a cargo de la producción general de la película.
Ahora bien, en estos tiempos de efectos especiales digitales todopoderosos, en los que el único límite que existe para un film es la imaginación de sus creadores, cabe en consecuencia la pregunta: ¿hace falta viajar hasta allá para filmar estas películas? ¿Por qué no se crean en una computadora y le ahorran entrenamiento y riesgos a los protagonistas?
La respuesta la da el interés económico y político que tienen los rivales Roscosmos y Elon Musk por lanzar el turismo espacial para multimillonarios. Ayer también se anunció que en diciembre viajarán a la ISS el japonés Yusaku Maezawa y su asistente Yozo Hirano. Moscú perdió en 2020, en manos de SpaceX, de Elon Musk, el monopolio de estos vuelos que tenía desde 2011. Las pérdidas para Rusia son de decenas de millones de dólares.
Por el momento, viajar hasta allí no es para todos: entre pasajes, gastos y seguros obligatorios, el costo por persona asciende a unos 10 millones de dólares.
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