25 de septiembre 2008 - 00:00

San Sebastián: el turno palestino

San Sebastián - Hay dos tipos de procesiones. La que los seguidores del humorista Javier Fesser esperan que haga el Opus Dei, tras la presentación de hoy de su sátira «Camino», y la procesión que va por dentro, en los personajes de los dos films que compitieron ayer: «Aruitemo, aruitemo», de Hirokazu Kore-Eda, donde los miembros de una familia se congregan dulcemente en recuerdo del hijo mayor, y «Eid milad Laila» («El cumpleaños de Laila»), de Rashid Masharawi, registro de la jornada laboral de un taxista palestino.

«Aruitemo» invoca desde el título mismo la necesidad de seguir caminando, y lo hace en forma noble, reposada, mostrándonos, mediante escenas que parecen viñetas, el transcurrir de una reunión de aniversario donde no pasa nada excepcional, salvo la renovación, y la resignación, del dolor. Relato sensible, nunca busca emocionar hasta el agobio, sino solo exponer, con respeto, algunas impresiones de esas que tocan el alma. Lamentablemente, el público del festival no pareció sentirse muy tocado con este nuevo film del director de «After Life», quizá debido a la falta de momentos fuertes, o a que la obra pareció terminar en varias oportunidades, antes de terminar de veras.

«El cumpleaños», en cambio, termina en forma precisa, con un diálogo mínimo, rutinario, tras una jornada de trabajo insalubre por las calles de Ramallah, llena de vaivenes, inconductas de pasajeros, peatones, policías, burócratas y vendedores, una manifestación, una explosión, etc. La mujer: «¿Cómo fue tu día?». El marido taxista: «Como siempre».

En verdad, salvo por un misil que le cae al auto vecino, la misma historia podría hacerse en Buenos Aires. Aun más, el hombre es un profesional universitario que trabaja como peón de taxi. En este caso, se trata de un ex magistrado. Siendo juez en un país vecino, volvió para servir a su patria, como le pidieron, pero hace rato que sucesivos funcionarios de Justicia postergan su nombramiento, ocupados en cosas más importantes, como hacer cambiar las cortinas del despacho.

Como en su documental «Yasser Arafat, mi hermano», Mashawari propone « reflexionar sobre nosotros mismos, desalentados por nuestros propios errores y conductores, y pensar cómo será el mañana para nuestros hijos» (Laila es, precisamente, la hija del juez taxista). Intérpretes, Mohamed Bakri y Areen Omari, que ya habían compuesto un matrimonio en « Domicilio privado», de Saverio Costanzo. «En ambos films nuestros personajes muestran sus sentimientos de amor y responsabilidad hacia la familia, el hogar, el país, solo que en uno el hombre se siente juez, y en otro intenta la resistencia pacífica al estilo Gandhi, que quizá sea lo que más nos conviene», comentó el actor.

Curiosa coincidencia, entre los favoritos del público figura el israelí «Los limoneros», de Eran Riklis («La novia siria»), sobre una viuda palestina que, en defensa de su plantación, lleva a juicio al mismísimo-Estado de Israel, cuando un funcionariomanda cortar los árboles para vigilar mejor la zona.

En otro orden, este miércoles fue también un día bastante rockero, con los documentales «CSNY/Déja Vu» (Crosby, Still, Nash y Young, en gira politizada), «Neil Young Trunk Show: Scenes from a Concert», de Jonathan Demme, presidente del jurado oficial, y «U2 3D», de Catherine Owens, presidenta del jurado de escuelas de cine (que la vieron antes que nadie), y donde se incluyen escenas de la gira Vértigo de U2 por la Argentina, expuesta en tres dimensiones, «algo que dentro de unos años habrá ya en todos los hogares», se ilusiona la directora.

También fue el Día del Cine Vasco, donde, entre otros títulos, se presentaron «La casa de mi padre», con Carmelo Gómez como un empresario y pelotari que vuelve al pueblo después de diez años en la Argentina, «Omertá», sobre un personaje de la vieja mafia cubana, «Haizea eta sustraiak», el viento y las raíces, sobre los últimos fusilamientos franquistas, «Un lugar en el cine», con Theo Angelopoulos y Victor Erice recordando a Pasolini, y «Vivir con las botas puestas», documental sobre una mujer admirable, la actriz Idola Sagarzazu, que, enferma terminal, decidió seguir viviendo y disfrutando a pleno hasta el último aliento, y lo logró. Esperemos que hoy sea el día argentino, ya que «El nido vacío» entra en competencia oficial con buenas expectativas, y que « Camino» dura dos horas y media, quizá demasiado para una sátira.

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