Afiche promocional del film por el que fue premiado
El realizador argentino Carlos Sorín ganó el Premio Especial del Jurado de la 54ta edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián, por su filme "El camino de San Diego", que narra el viaje de un joven misionero hacia Buenos Aires como un acto de fe en momentos en que el destino de Diego Maradona se debate entre la vida y la muerte.
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De este modo, el realizador argentino repite el lauro obtenido en 2002 con "Historias mínimas" y suma para sí mismo un record difícil de igualar por cuanto trajo a este festival sus últimos tres filmes y en todos los casos se retiró premiado.
"Es una película sobre el destino, sobre las creencias, sobre las dudas", aseguró Sorín al presentar el filme en San Sebastián.
En esta película, el cineasta argentino vuelve a los tópicos de sus filmes anteriores en un relato de carreteras que teje una serie de historias donde lo principal es el efecto transformador de la travesía.
"El camino de San Diego" viene a concluir una trilogía abierta con "Historias mínimas" y continuada con "El perro" y el premio en San Sebastián no podría haber cerrado de mejor manera un estilo que Sorín fue construyendo en los últimos años, con una apuesta al realismo de ruta, al viaje y a la construcción de los climas y personajes por actores no profesionales.
"Las tres películas tienen una relación desde lo formal y desde la construcción conceptual, en las tres sostengo una continuidad de discurso que creo aquí queda cerrada en un aspecto, abriéndose una etapa de cambios para mi cine", señaló Sorín aquí.
El Premio Especial del Jurado que recibió Sorín, es el segundo en importancia del palmarés donostiarra, que este año entregó la Concha de Oro, correspondiente a la mejor película del certamen, en forma compartida a los filmes "Half Moon", del kurdo iraní Bahman Ghobadi y "Mon fils a moi" ("Mi hijo"), opera prima del francés Martial Fougeron.
La película de Ghobadi también es su relato de rutas, en este caso el enternecedor y complicado viaje de una familia de músicos kurdos que se desarrolla en la triple frontera entre Irak, Turquía e Irán.
El viejo y venerado músico kurdo Mamo se traslada junto a sus hijos a bordo de un colectivo escolar por los caminos de fronteras intentando llegar a un zona kurdo-iraní para ofrecer un concierto honorífico luego del derrocamiento de Saddam Hussein.
Interpretada también por no actores, "Half Moon" es al mismo tiempo una historia de rescate de la cultura kurda y una metáfora de las dificultades que atraviesan los artistas kurdos para expresarse en Irán, donde los filmes de Ghobadi están prohibidos.
En cuanto a "Mon fis a moi", opera prima de Fougeron y que también se alzó con la Concha de Oro, fue uno de los filmes más inquietantes del festival, con notables actuaciones y una construcción cuadro a cuadro que va creciendo en intensidad psicológica.
Con un tratamiento que puede hacer recordar a los hermanos Dardenne en la economía de gestos y una cámara limpia y fija, Fougeron arma un filme sobre el enfermo exceso de amor de una madre por su hijo, que gana en tensión minuto a minuto, como un exquisito thriller de acumulación de tensiones internas y cargas psicológicas, con pequeñas explosiones que anuncian un desenlace bajo alguna forma de violencia.
Al mismo tiempo, la Concha de Plata a la Mejor Dirección fue para el realizador norteamericano independiente Tom Dicillo, que trajo a San Sebastián una fresca y encantadora comedia que se ríe del mundo de la fama y el showbussines con la historia de un joven vagabundo que salta al estrellato y la de un viejo paparazzi, con más mañas que artes.
En el caso de la premiación de las actuaciones, como era de esperar la Concha de Plata a la Mejor Actriz recayó en la francesa Nathalie Baye, que compone una imperturbable madre de clase media acomodada enferma de amor por su hijo y que intenta controlar y manipular su vida en todos los aspectos por el temor a perderlo.
En el caso de la actuación masculina, el premio fue para el español Juan Diego, que compone a un actor de medio pelo y ya en picada que debe enfrentarse a su hijo, que con 30 años viene a instalarse en su casa, en la comedia española "Vete de mí", debut del realizador Víctor García León.
El premio a la mejor fotografía fue para Nigel Bluck y Crighton Bone, que trabajaron con Ghobadi en "Half Moon" y el Mejor Guión fue para DiCillo por "Delirious".
El jurado, presidido por la francesa Jeanne Moreau y conformado por Bruno Ganz, José Saramago, Isabel Coixet, Sara Driver, Manuel Gómez Pereira y Bruno Barreto elaboró un fallo que podrá no contentar a todos pero que resulta indiscutible, aun cuando cause pena que una entrañable cinta sobre el cementerio parisino de Pere Lachaise, "Forever, se fuera con las manos vacías.
Luego de 10 días de cine, con una agitada noche del viernes de despedida por las calles de Donostia, donde al realizador norteamericano Jim Jarmusch se lo vio salir a las 4 de la mañana de la fiesta gay organizada en la disco Bataplán, concluye la 54ta edición del Festival San Sebastián.
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