30 de marzo 2004 - 00:00
Sanz ratificó que su fórmula rinde
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Alejandro Sanz
• Perfección
Su único concierto, frente a un Vélez colmado, no tuvo fisuras. Ni en su repertorio -que además de casi todo el disco nuevo «No es lo mismo» incluyó varios de sus viejos hits-, ni en su voz aguardentosa que es marca registrada, ni en la solvencia de una banda numerosa y áltamente profesional, ni en una puesta deslumbrante con una pantalla gigante en el fondo de escenario que hizo las veces de escenografía.
Y ahí se debate este español: entre hacer lo que le marca el mercado -algo que, por cierto, le da excelentes resultados-o lo que se le viene en gana; entre ser un cantante o sólo una cara bonita; entre conformarse con cumplir con los mandatos de la industria del espectáculo y del disco o romper para no dar la sensación de que ha vendido su alma al diablo; entre ser un producto o permitirse ser fundamentalmente un artista. En eso está.


