El actor, cantante, dramaturgo y director Dennis Smith estrena mañana su primera película, “Virgen rosa”, con Juana Viale, Agustín Sullivan y Carolina Kopelioff. La trama gira en torno a tres hermanos que intentan llegar a Luján para pedir a la Virgen por la salud de su padre enfermo.
La historia gira en torno a tres hermanos que peregrinan durante horas en una fábrica abandonada devorada por la naturaleza.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
“Uno siempre escribe desde lo que conoce, pero esta trama es 100% ficcional”, dice el actor, cantante, dramaturgo y director Dennis Smith, quien estrena mañana su primera película, “Virgen rosa”, con actuaciones de Juana Viale, Agustín Sullivan y Carolina Kopelioff.
La historia gira en torno a tres hermanos que peregrinan durante horas en una fábrica abandonada devorada por la naturaleza. Intentan llegar a Luján para pedir a la Virgen por la salud de su padre enfermo. Envueltos en paisajes imaginarios, los años de distancia se hacen presentes y los hermanos luchan con la memoria. Sus intentos por unir a la familia parecen una quimera imposible: el pasado emerge, una y otra vez, como un aguijón incrustado.
El film se realizó con el apoyo del INCAA, Ministerio de Cultura de Buenos Aires a través de la Buenos Aires Film Commission, Mecenazgo Cultural, Fundación Itaú y Proyecto Tsunami. Conversamos con Smith.
Periodista: ¿La película tiene algo de autorreferencial?
Dennis Smith: Si bien suelo trabajar historias basadas en mi propia historia o historias que me comparten otros de sus vidas como “Eye y yo”, “Christian e”, “La última Bonaparte”, en este caso todo es una mezcla de imaginación y materiales que admiro y conozco. Uno siempre escribe desde lo que conoce, y si bien a los personajes les puse muchas cuestiones de personas y vínculos que he observado, la trama es 100% ficcional. Es todo un ejercicio, dotar de verdad a esos personajes.
P.: Tomás lo anárquico de los recuerdos, los intersticios de la memoria, como afloran algunos recuerdos y se suprimen otros. ¿Qué decís al respecto?
D.S.: Creo que somos producto de nuestro propio relato. Si ese relato es consciente, entonces somos más dueños de lo que hacemos. Sin embargo, si no queremos enfrentarnos a nuestro pasado, somos víctimas de él, indefinidamente.
P.: Lograste estrenar una película con mucho apoyo económico desde diferentes ámbitos en este contexto difícil para el cine y la cultura.
D.S.: La película está terminada hace un año y medio y el estreno fue todo por esfuerzo de los productores, sin apoyo de INCAA en esta etapa final. Veo muy difícil todo y creo que los más jóvenes van a sacudirnos pronto creando como puedan cine, que seguramente le hará callar la boca a la gente que desde un lugar de poder transitorio miente descaradamente respecto de la cultura.
P.: ¿Anécdotas y contratiempos en el rodaje?
D.S.: Fue un rodaje hiper express. Agotador. Era verano pero dentro de la fábrica era invierno, por momentos otoño y muy pocas veces, primavera. Fue una experiencia transformadora para todos los que participamos.
P.: Se estrena en 8 salas de las cuales muchas son espacios INCAA del país. ¿Cómo es el recorrido?
D.S.: Tenemos ganas de ser como un circo itinerante, acercar la película a todos los lugares que nos quieran recibir, aunque la plata salga de nuestros bolsillos.
P.: ¿Qué sigue?
D.S.: Ahora terminar “James Brown usaba ruleros” de Alfredo Arias en el San Martín, que me tiene enamorado, y terminar “Mi vida anterior”, en el Cultural San Martín, que ya tiene todas sus funciones de 2024 agotadas. Descansar y después ver.
Dejá tu comentario