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5 de marzo 2025 - 10:35

Se estrena "Druk": desde el alcohol necesario en sangre a la crisis de los ´50

Javier Daulte adaptó y dirige “Druk”, basada en el film ganador del Oscar de Thomas Vinterberg, “Otra ronda”. Está protagonizada por Pablo Echarri, Juan Gil Navarro, Osqui Guzmán y Carlos Portaluppi y se estrena en el Metropolitan el 12 de marzo.

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Pablo Echarri, Juan Gil Navarro, Osqui Guzmán y Carlos Portaluppi junto al director Javier Daulte, quien adaptó "Druk" para teatro. 

“El público se identificará con esos adultos en escena, pero también con esos jóvenes que fuimos alguna vez, y que tuvimos algún profesor o profesora que nos marcó mucho y tuvo una manera maravillosa de enseñarnos algo”, dice Javier Daulte, quien adaptó y dirige “Druk”, basada en el film ganador del Oscar de Thomas Vinterberg, “Otra ronda”.

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Daulte había visto el film en pandemia y quedó cautivado, desde allí quiso llevarla al teatro para lo que se basó en indicaciones del propio Vinterberg para ser llevada de la gran pantalla a la escena. Tiene un disparador atractivo con un estudio sobre el alcohol en sangre y deriva en un viaje emocionante, con dramas, dolor y un final luminoso.

Está protagonizada por Pablo Echarri, Juan Gil Navarro, Osqui Guzmán y Carlos Portaluppi, y se estrena en el Metropolitan el 12 de marzo. El diseño de escenografía es de Julieta Kompel y Gonzalo Córdoba Estévez; la iluminación de Matías Sendon, el vestuario de Ana Markarian y el movimiento de Verónica Pecollo. Conversamos con Daulte.

Periodista: ¿Qué te cautivó de la película?

Javier Daulte: Hay un planteo tan claro, con una provocación hermosa, respecto de lo políticamente incorrecto y qué divertido pensar en esta teoría en que el ser humano nace con 0.5% de alcohol en sangre de menos y que para funcionar normal deberíamos incorporar ese porcentaje. Es un disparador que hace que el espectador quiera seguir viendo esa película tan buena de Vinterberg.

P.: ¿Qué adaptaciones hiciste para llevarla del cine al teatro?

J.D.: Trabajé mucho la adaptación a partir de un texto del propio Vinterberg para pasarla al teatro que creo tuvo una versión en alguna sala. La propuesta base de adaptación es quedarnos con esos cuatro profesores del colegio y tomar al público como los alumnos. Hay algunas condensaciones de espacio pero se recorren las casas y el colegio.

P.: Los vínculos entre estos hombres y la temida crisis de los 50, ¿cómo son estos personajes?

J.D.: A uno de los personajes le afecta el nido vacío, otro tiene el nido demasiado lleno, otro nunca lo tuvo, son distintos momentos vitales a pesar de que todos están atravesando la misma crisis de los 50. En cualquier ficción importa el vínculo entre los personajes y aquí está el vínculo entre ellos, con los alumnos, que son muy importantes para ellos porque trabajan por vocación y les importan las nuevas generaciones. Por otro lado están los vínculos de los personajes con sus soledades, parejas, mujeres y la conflictiva que eso conlleva.

P.: ¿Qué propusiste a los actores a la hora de arrancar los ensayos y cómo fue creciendo la obra?

J.D.: Yo siempre les pido que se aprendan el texto y empezamos poniendo el cuerpo. No nos detenemos en trabajo de mesa o lectura sino que uno va entendiendo en la medida en que se pone de pie y aparece el 3D del teatro. Ir descubriendo el vínculo entre estos hombres, si ellos pudieran decir lo que les pasa, abrirse, no estarían necesitando del alcohol, eso les funciona para estimular cosas o tapar aquellas que quieren tapar.

P.: ¿Qué puede esperar el público de la obra?

J.D.: Ese supuesto estudio deriva en una experiencia emocionante, dramática, dolorosa, arriesgada, se pone heavy, y se pagan los costos, algunos muy altos. El público encontrará una historia humana, con todo lo que tiene de divertido, de patético, lo que nos puede llegar a identificar con ciertos dolores, con esperanzas perdidas. Hay dos momentos que van en ese sentido, el personaje que hace Portaluppi dice que quizá los que ya crecimos caducamos y tenemos que estar atentos a los nuevos valores y saber escuchar a las nuevas generaciones, que no es fácil. Es un texto muy clave y revelador. Y otro que dice el personaje de Osqui, “Los alumnos cuando salen por esa puerta se olvidan de uno para siempre”, el profesor que lo dio todo, hizo lo que pudo para llevar a sus alumnos adelante y será olvidado.

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