10 de noviembre 2010 - 18:05
Sir Paul y una fiesta Beatle inolvidable
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Paul McCartney, en Argentina tras 17 años.
Argentinos, muchos chilenos, niños y hasta abuelos que querían rememorar esos felices años 60. "Soy fanático de los Beatles, y quería verlo porque seguramente no vuelva al país", comentaba Carlos antes de ingresar al estadio, acompañado de su hijo adolescente.
Pero la ansiedad crecía, hasta que a las 21 en punto, las luces se apagaron y preanunciaron lo que estaba por suceder. McCartney apareció. Y el público explotó. Vestido con un traje negro y cargando su bajo, abrió el show con "Venus and Mars", de Wings.
Afuera, las peripecias a las que los argentinos ya están acostumbrados como el arresto de decenas de cuida coches. Adentro, 45.000 personas celebraban en complicidad el regreso de Sir Paul después de 17 años.
Secundado por Rusty Anderson en guitarra; Brian Ray en guitarra y bajo; Paul "Wix" Wickens en teclados, guitarra y armónica; y Abe Laboriel Jr. en batería, el músico de 68 siguió con "All My Loving", y la fiesta Beatle arrancó.
El estadio estalló con "Live and Let Die" y la seguidilla de fuegos artificiales que encuadraban una escena perfecta. Después, los esperados homenajes: a Linda, a John, a George, a Beatles.
"Si dijera que realmente te conozco, cuál sería tu respuesta, si estuvieras aquí hoy" es la primera estrofa de "Here Today", una canción que escribió pensando en su amigo Lennon y que robó las lágrimas de muchos.
El homenaje prosiguió con "A Day In The Life" y "Give Peace a Chance". "Something" marcó el homenaje a Harrison. "The Long and Winding Road", "Blackbird" y "Eleanor Rigby" fueron algunas de las más vitoreadas y "Hey Jude" desató la euforia multitudinaria. El final se acercaba.
Pero Paul parecía no querer irse. Y volvió con "Day Tripper", "Lady Madonna", "Get Back", todas creaciones de los "Fab Four". Tampoco podía dejar a su público sin las estrofas legendarias de "Yesterday". Después de tres horas de show, se despidió con un vigente "Helter Skelter", "Sgt. Pepper's" y un "Gracias", otra vez en español.
Desde la época de su primera composición con su guitarra Zenith, del escenario de Cavern, de las grabaciones en Abbey Road, pasaron décadas. En el camino, quedaron John, George, y aquellos acordes mágicos. El "ex Beatle" es "ex" para algunos. Para muchos, sigue siendo aquel joven de Liverpool con flequillo abundante y sueños de grandeza.




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