Tibia comedia sobre divorcio americano

Espectáculos

«Infielmente casada» («Serving Sara», EE.UU., 2003, habl. en inglés). Dir.: R. Hudlin. Guión.: J. Scherick, D. Ronn. Int.: M. Perry, E. Hurley, V. Pastore, B. Campbell, C. Entertainer, A. Adams, T. Crews.

Argumento preciso: el encargado de entregar una notificación judicial de divorcio pasa a trabajar con la parte contraria, apenas ésta le ofrece un millón de dólares. En juego hay veinte millones, un rancho ganadero y otras minucias, pero todo depende de si el antedicho divorcio se tramita bajo las leyes neoyorquinas, tan complacientes con las mujeres, o bajo la conservadora estrella de Texas, donde tiene sus reales el marido.

Comedia de enredos extrajudiciales al gusto americano, este film navideño pone en pantalla a un tipo insulso, dos mujeres medianamente apetecibles (Elizabeth Hurley vs. Amy Adams), un lote de personajes caricaturescos, entre ellos dos negros bastante contrapuestos, varios chistes de texanos, hispanos e italianos, y un desganado happy end de sexo y dinero. Básicamente, de eso se trata.

Entre lo que puede recordarse con cierto agrado, hay una linda situación en una cinta transportadora, y otra, mucho mejor lograda, donde hasta una vieja y una mujer con un nene sacan a relucir tamaños revólveres cuando sospechan que su vecino podría contagiarles una peste africana. Alguno apreciará también la infaltable escena repugnante de este tipo de producciones (aquí, a propósito de un toro consagrado a la inseminación artificial).

No mucho más. Si se quiere, la película es inocua, ya que su efecto pasa casi inmediatamente. ¿Y por qué decimos que es un film navideño? Ah, por los adornos que cada tanto, medio intempestivamente, aparecen aquí y allá, y luego nunca más.

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