Ya es público un majestuoso mural de Roux

Espectáculos

Desde ayer luce majestuoso «Homenaje a Buenos Aires» el mural realizado por Guillermo Roux que le da definitivamente identidad a su amada ciudad. Se encuentra en el edificio diseñado por el arquitecto César Pelli para la sede del Bank Boston (Della Paolera 265) y constituye una verdadera obra maestra de 12,5m.x 5,5m. iniciada en plena crisis de 2001.

Durante estos años asistimos en diferentes oportunidades a esa especie de obrador o bunker donde junto a Marina Curci y Laura Olalde, sus expertas ayudantes, trabajó en silencio, sin presiones, según señaló el lunes en la reunión de prensa, y enfrentando los problemas estructurales, técnicos y temáticos de semejante emprendimiento que a su vez está documentado en más de cien bocetos en distintas técnicas. Es muy importante destacar que el mural reproduce la estructura del edificio y está dibujado sobre una grilla que es la proyección de parte de la fachada. Respeta el concepto arquitectural en el que predomina el cuadrado y Roux desarrolló la estructura matemáticamente en base a este cuadrado.

Es una gran representación teatral en un escenario dividido en tres paneles cuya lectura debe comenzar por la escena del extremo derecho. Aquí recrea el Buenos Aires de los inmigrantes que bajan de los barcos, entre ellos, su esposa Franca que llegó de Italia. Estos «actores» aparecen algo estáticos y conservan sus vestimentas y costumbres.

Es también un homenaje a la memoria del lugar que hoy ocupa el edificio así como los de los alrededores ya que hace sesenta años era un descampado de la zona del puerto donde
Roux y sus compañeros de la escuela de arte iban a pintar, allí también se encontraba el Parque Japonés, enfrente los teatritos y burdeles de la Recova.

Pictóricamente
Roux hace citaciones a Zurbarán y Velásquez, quienes, según el artista, junto a Goya,Tiziano y Tiépolo, justifican la historia del arte. En la escena del extremo izquierdo, aquellos inmigrantes se han transformado en los porteños que animan la bohemia ciudadana. El obelisco como fondo, los angelitos del famoso café, una pareja que baila el tango, la cantante de cabaret y aquí la cita corresponde a los grandes románticos del arte. Los personajes ya no están estáticos, la composición parece girar.

La escena central es el abrazo entre el río y la pampa, hombre y mujer, mientras una joven de espaldas vestida de blanco con cintas celestes en el pelo representa la República, aquella que, como señala el artista, contempla el futuro sin olvidarse del pasado. Son los simbolistas a quienes
Roux convoca. Hay un elemento recurrente en las tres escenas, el lenguaje sensual y voluptuoso de las telas, de los paños envolventes, a veces fantasmales de los actores de la comedia del arte. El cromatismo general responde a la Buenos Aires melancólica y nostálgica, de allí los ocres dorados, sepias, negros atenuados, amarillo de Nápoles que, no obstante contrastar con las tonalidades aceradas de la arquitectura vidriada, se integra y dialoga con ella armoniosamente.

Patricio Lóizaga
es el autor del libro ilustrado que relata detalladamente el proceso de realización del mural, reproduce importantes diálogos con el artista, reflexiona sobre el momento históricopolítico en el que se inició la obra y sobre el pensamiento de este artista culto, apasionado, un permanente nadador contra la corriente, que no cedió y decidió escuchar sus propias voces. Lóizaga también realiza un estudio comparativo con Balthus (1908), Lucien Freud (1922), Antonio López García (1936) que, como Roux (1929), «no resignaron sus convicciones a lo largo de décadas que determinaban tendencias teóricas, institucionales y mercadológicas que les eran adversas».

Roux
concentra en esta obra su mensaje de fe, de valores espirituales, un ejercicio para poder distinguir entre lo contingente y los valores permanentes del arte. Excelente.

Dejá tu comentario